COVID-19 durante el embarazo
La infección por COVID-19 durante el embarazo implica cambios en la respuesta del organismo que pueden modificar tanto la salud de la madre como el desarrollo del feto. Este texto presenta de forma clara y rigurosa qué implica la enfermedad en la gestación, qué factores pueden aumentar la gravedad, cómo puede ocurrir la transmisión al feto, cuál es el manejo recomendado, qué esperar en el pronóstico y qué medidas de prevención son especialmente importantes para proteger a la madre y al bebé.
Qué sucede cuando una persona embarazada contrae COVID-19
Durante el embarazo, una infección por SARS-CoV-2 puede aumentar la probabilidad de que aparezcan complicaciones graves en comparación con personas que no están embarazadas. Estos riesgos se deben a cambios en el sistema inmunológico, en el corazón y en los pulmones que ocurren durante la gestación. Aunque la mayor parte de las mujeres embarazadas experimenta síntomas leves, las personas con COVID-19 moderado o severo presentan un incremento en la probabilidad de ciertos desenlaces adversos.
- Trastornos de la coagulación o disfunciones relacionadas con la sangre.
- Crecimiento fetal restringido (feto que no crece al ritmo esperado para su edad gestacional).
- Diabetes gestacional o empeoramiento de condiciones metabólicas preexistentes.
- Hemorragia intensa tras el parto (postparto) en algunas circunstancias.
- Bajo peso al nacer del recién nacido (peso inferior a 2.5 kg, 5 lb 8 oz).
- Preeclampsia u otras complicaciones relacionadas con la presión arterial durante el embarazo.
- Nacimiento pretérmino (deliberación de un parto antes de las 37 semanas de gestación).
- Muerte fetal o pérdida intrauterina; los datos actuales no fijan con precisión el riesgo exacto.
El riesgo de presentar complicaciones tiende a ser mayor en el tercer trimestre (a partir de la semana 29), probablemente por la mayor compresión pulmonar en esta etapa. Aun así, la probabilidad global de desarrollar una complicación grave durante el embarazo debido a COVID-19 sigue siendo relativamente baja.
pueden existir otros factores que incrementan la posibilidad de enfermedad grave por COVID-19 durante el embarazo:
- Presencia de una condición médica preexistente como diabetes, presión arterial alta (hipertensión) o enfermedad cardíaca.
- Sobrepeso u obesidad.
- Limitado o nulo acceso a la atención médica adecuada.
Transmisión al feto y placenta
Una pregunta clave es si el COVID-19 puede cruzar la placenta. Un estudio publicado en 2024 sugiere que pequeñas proteínas del virus pueden pasar a través de la placenta. Estos hallazgos indican que la transmisión vertical podría ocurrir con mayor frecuencia de lo que se pensaba, y que la respuesta inmunológica materna ante la infección podría provocar respuestas inflamatorias en el feto, incluso si el feto no está infectado directamente.
Datos de investigaciones respaldados por instituciones de salud pública señalan que solo un número reducido de bebés nace con COVID-19 detectable al momento del nacimiento. Aún no está claro si la transmisión ocurrió antes, durante o después del parto. Esta incertidumbre subraya la importancia de una vigilancia clínica cuidadosa y de la consulta con el equipo de atención prenatal ante cualquier signo de la enfermedad.
Síntomas y causas
¿Los síntomas de COVID-19 son los mismos durante el embarazo?
En general, los síntomas son similares a los de la población no embarazada. La mayoría comienzan de forma leve, parecida a un cuadro gripal, pero pueden evolucionar y volverse más graves. Los síntomas leves comunes pueden incluir:
- Fiebre
- Escalofríos
- Tos y congestión nasal
- Dolor de cabeza y dolor corporal
- Fatiga
- Nueva pérdida del gusto o del olfato
Debe buscar atención médica de emergencia si aparecen signos de alarma como:
- Dificultad para respirar
- Dolor o presión en el pecho
- Confusión
- Incapacidad para despertar o permanecer despierta
¿Qué causa COVID-19?
COVID-19 es causado por un coronavirus llamado SARS-CoV-2. Los coronavirus son una familia de virus que puede provocar enfermedades respiratorias en humanos. La transmisión se produce principalmente a través de:
- Gotículas respiratorias que se expulsan cuando una persona con el virus tose o estornuda y otros las inhalan.
- Contacto cercano, como estrechar la mano y luego tocarse la cara, especialmente si las manos no están limpias.
Diagnóstico y pruebas
¿Cómo se diagnostica COVID-19 durante el embarazo?
El proceso de diagnóstico de COVID-19 durante el embarazo es similar al de cualquier persona no gestante. El equipo de atención puede basar el diagnóstico en la sintomatología y en la exposición al virus. La prueba de laboratorio que implica recoger una muestra del fluido nasal (muestra nasofaríngea) es la forma definitiva de confirmar la infección.
¿Qué debo hacer si doy positivo durante el embarazo?
Si has realizado una prueba en el hogar y obtienes un resultado positivo, lo primero es ponerse en contacto con tu proveedor de atención prenatal. Ellos pueden confirmar el diagnóstico basándose en tus síntomas y en la prueba casera, y, si es necesario, pueden ordenar una prueba de laboratorio para confirmarlo. Sigue las recomendaciones que te indiquen tu equipo de salud y mantén un registro de tus síntomas para comunicarlo claramente.
Gestión y tratamiento
Qué puedo hacer para tratar COVID-19 si estoy embarazada
Tu equipo de atención podría recetar medicamentos para ayudar a tratar la infección durante el embarazo. En la actualidad, la opción preferente para muchas personas embarazadas con COVID-19 es un fármaco antiviral denominado nirmatrelvir con ritonavir, comercialmente conocido como Paxlovid. Este tratamiento se administra en forma de comprimidos y debe hacerse siguiendo las indicaciones específicas de tu proveedor.
Si tus síntomas son leves, se pueden considerar las siguientes medidas de cuidado en casa:
- Descansar lo suficiente.
- Beber abundantes líquidos.
- Tomar acetaminofén para el dolor o la fiebre (evita ibuprofeno a menos que tu médico lo autorice).
- Utilizar un humificador para aliviar la congestión.
- Utilizar medicamentos de venta libre que contengan dextrometorfano para reducir la tos, si así lo recomienda tu médico.
Tu proveedor puede recomendarte usar un pulsioximetro (oxímetros de pulso) y/o un monitor de presión arterial en casa para vigilar signos de alarma. Ellos te indicarán qué signos son preocupantes y qué hacer si los presentas.
Si la enfermedad se agrava, es posible que se recomiende el manejo en un hospital para indicar una atención adicional. Aunque la probabilidad de hospitalización es baja, es mayor en personas embarazadas que en aquellas que no lo están, por lo que la vigilancia médica se realiza con cautela para proteger tanto a la madre como al feto.
Perspectivas y evolución
¿Debo preocuparme por la COVID-19 durante el embarazo?
Puede generar preocupación adicional debido a los cambios normales del embarazo y a la sensación de estar enferma. Sin embargo, es importante saber que la mayoría de las mujeres que contraen COVID-19 durante el embarazo presentan síntomas leves y se recuperan por completo. Mantener una comunicación abierta con el equipo de atención prenatal y seguir sus indicaciones es clave para evaluar la necesidad de atención médica inmediata.
Para reducir riesgos, es fundamental cuidar de sí misma, descansar adecuadamente y mantenerse bien hidratada. Si convives con otras personas, intenta aislarte de forma razonable hasta que te sientas mejor para disminuir la transmisión.
¿Puede COVID-19 durante el embarazo causar defectos congénitos?
La investigación sobre los posibles efectos del COVID-19 en el feto continúa. En general, la mayoría de los estudios concluye que los defectos congénitos asociados al COVID-19 son raros. No obstante, la ciencia continúa recopilando datos para entender mejor cualquier riesgo potencial.
¿Cuándo debo consultar a mi profesional de salud?
Consulta a tu equipo de atención si los síntomas de COVID-19 no mejoran tras varios días de evolución o si notas cambios inusuales en tu bienestar o el del feto. Aunque la mayoría de los casos son leves y se resuelven con reposo y cuidado, la evaluación médica ayuda a descartar complicaciones.
¿Cuándo debo acudir a emergencias?
- Fiebre severa (> 103°F o 39°C)
- Diarrrea y vómitos persistentes
- Dificultad para respirar
- Dolor en el pecho o presión intensa en el pecho
- Confusión, desorientación o dificultad marcada para despertar
- Coloración azulada, gris o blanquecina de labios u otras señales de oxigenación comprometida
Qué preguntas hacer a tu profesional de salud
- ¿Mi bebé está en riesgo por mi infección durante el embarazo?
- ¿Qué síntomas se consideran severos y requieren atención urgente?
- ¿Cómo distinguir entre la disnea normal del embarazo y dificultad respiratoria seria?
- ¿Qué signos deben llevarme a acudir a urgencias?
- ¿Qué complicaciones pueden asociarse a tener COVID-19 durante el embarazo?
- ¿Necesito cuarentena o aislar a otras personas de mi entorno?
- ¿Mi plan de parto podría verse afectado por la infección?
Prevención
Qué puedo hacer para evitar contagiarme de COVID-19 durante el embarazo
Durante el embarazo se pueden aplicar las mismas medidas preventivas que se recomiendan para toda la población, y algunas son especialmente relevantes para proteger al feto y a la madre. La vacunación contra COVID-19 es la forma más efectiva de protegerse. La vacunación es segura y eficaz durante el embarazo, y también se recomienda recibir la vacuna de la gripe y otras vacunas que recomiende tu profesional de salud.
- Vacunación: mantén al día la vacuna contra COVID-19 y otras vacunas recomendadas por tu equipo de atención prenatal.
- Higiene de manos: lavarte las manos con frecuencia y evitar llevarte las manos a la cara.
- Evitar personas enfermas y mantener distancia de otros en entornos concurridos.
- Uso de mascarilla: usar mascarilla en espacios interiores públicos y en espacios exteriores muy concurridos o cerrados.
- Evitar tocar ojos, nariz y boca si las manos no están limpias.
- Desinfección: limpiar con regularidad pomos de puertas, dispositivos electrónicos, superficies de alto contacto y otros objetos que se toquen con frecuencia.
- Controles prenatales: asistir a las citas de cuidado prenatal para vigilar la salud de la madre y el crecimiento del feto y para recibir orientación sobre riesgos y manejo.
Una fiebre alta durante el embarazo, especialmente en las primeras 12 semanas, aumenta el riesgo de complicaciones de la gestación. Por ello, es fundamental protegerse de todas las enfermedades durante el embarazo y no solo de COVID-19, para mantener una trayectoria gestacional lo más segura posible.
Vídeo sobre COVID-19 durante el embarazo
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.