Congelación de grasa (criolipólisis)
La criolipólisis, o “congelación de grasa”, es un tratamiento no invasivo para reducir depósitos de grasa localizada. Su objetivo es disminuir áreas de grasa que no responden a la dieta y el ejercicio, sin incisiones ni anestesia. Este artículo resume qué es la técnica, qué zonas pueden tratarse, cómo se realiza, qué resultados esperar, riesgos y beneficios, así como consideraciones de costo y elegibilidad.
Qué es la criolipólisis y para qué sirve
Definición y propósito
La criolipólisis es una técnica que utiliza temperaturas frías controladas para reducir depósitos de grasa en zonas específicas del cuerpo. Su finalidad es disminuir acumulaciones de grasa localizada que persisten a pesar de mantener una buena alimentación y actividad física. No está indicada para personas con obesidad y no es un tratamiento para pérdida de peso general.
Zonas del cuerpo adecuadas para el tratamiento
- Debajo del mentón (papada)
- Parte superior de los brazos
- Interior y exterior de los muslos
- Abdomen
- Cadera o flancos (los “love handles”)
- Espalda superior (región de sostén)
- Espalda baja
- Debajo de los glúteos
Detalles del tratamiento
Cómo se realiza
El procedimiento se puede efectuar en un consultorio médico o clínica ambulatoria. Se evalúa el tamaño y la forma de la acumulación de grasa y se delinean las zonas a tratar con un lápiz de marcado de piel. El tratamiento se realiza con un dispositivo portátil llamado aplicador que enfría la capa de células grasas situada debajo de la piel. Antes de la aplicación, se coloca una almohadilla de gel para proteger la piel. Posteriormente, la zona grasa se succiona dentro del hueco del aplicador. Durante la succión se puede sentir tirón o una leve sensación de estiramiento, así como frío intenso; con el tiempo, estas sensaciones ( hormigueo, escozor, dolor o calambres) suelen disminuir a los 5–10 minutos a medida que la zona se adormece por el enfriamiento. La temperatura objetivo se mantiene entre 30,2 y 39,2 °F (aprox. -1 a 4 °C).
La duración de la sesión para una zona concreta puede ser de hasta una hora. Una vez finalizada la sesión, se retira el aplicador y, en algunos casos, se realiza un masaje de la zona durante 2–3 minutos para ayudar a la descomposición de las células grasas.
Cómo se eliminan las células grasas
La base de la técnica es que las células grasas son más susceptibles a daños por frío que otros tipos de células, como las de la piel. El enfriamiento daña las células grasas, lo que provoca una respuesta inflamatoria en el organismo y la muerte de estas células. Con el tiempo, macrófagos —un tipo de células del sistema inmunológico— se desplazan al área lesionada para eliminar las células grasas muertas y los desechos resultantes del cuerpo.
Resultados esperados y cuándo notarlos
En estudios se ha observado una reducción promedio de la grasa localizada entre 15 y 28 por ciento aproximadamente a los cuatro meses tras el tratamiento inicial. Sin embargo, algunas personas pueden comenzar a notar cambios tan pronto como a las tres semanas después del tratamiento, y la mejora significativa suele verse alrededor de los dos meses.
Riesgos y beneficios
Ventajas
- No requiere incisiones quirúrgicas.
- Procedimiento de bajo riesgo, sin peligro de infección asociado a incisiones.
- Tratamiento ambulatorio, sin necesidad de hospitalización.
- No requiere sedación ni anestesia.
- Se pueden tratar varias áreas en una sola sesión.
- Recuperación rápida; la mayor parte de las personas puede retomar sus actividades diarias de inmediato.
- Aplicable a personas de todas las edades, siempre evaluando la adecuación clínica.
- No hay daño duradero a nervios, vasos sanguíneos, músculos ni a la piel en el área tratada.
- Las células grasas dañadas o destruidas son eliminadas del cuerpo de forma permanente.
- Puede contribuir a una mejora de la autoestima debido a la apariencia física.
Desventajas y limitaciones
- Recomendado principalmente para personas en buen estado de salud general y que buscan reducción localizada de grasa; no es un tratamiento para la obesidad.
- Posibilidad de irregularidades en la piel de la superficie tras la curación.
- Puede requerir más de una sesión para alcanzar los resultados deseados.
- Si se requieren varias sesiones, la siguiente no puede realizarse hasta 6–8 semanas después de la primera, debido al tiempo necesario para eliminar las células grasas dañadas.
- Los resultados no son inmediatos y la optimización puede demorar de 3 a 6 meses.
- Riesgo poco frecuente de hiperplasia adiposa paradójica, en la que el tamaño de las células grasas aumenta tras el tratamiento; es más probable en hombres y en personas de ascendencia hispana.
- Ganancia de peso posterior es posible; la grasa puede acumularse en otras zonas del cuerpo.
Contraindicaciones y quienes no deben realizarse el tratamiento
La criolipólisis no debe realizarse en personas con obesidad y no se recomienda para áreas de piel con cortes, lesiones, varices severas o dermatitis u otras dolencias cutáneas.
- Personas con sensibilidad anormal al frío o intolerancia al frío no son candidatas adecuadas.
- Condiciones específicas que aumentan el riesgo con el frío, entre ellas:
- Fenómeno de Raynaud (alteración del flujo sanguíneo a causa del frío).
- Crioglobulinemia (vasculitis provocada por proteínas que se vuelven sólidas con el frío).
- Hemoglobínuria fría paroxística (afección autoinmune que daña glóbulos rojos ante el frío).
- Urticaria fría (aparición de ronchas en la piel ante el frío).
- Enfermedad de aglutininas frías (anemia autoinmune causada o empeorada por el frío).
- Durante el embarazo o la lactancia.
- Trastornos nerviosos, como neuropatía asociada a la diabetes u otros trastornos nerviosos.
- Trastornos inflamatorios de la piel o afecciones cutáneas debidas a alteraciones del sistema inmunológico (por ejemplo, eccemas o psoriasis).
Recuperación y perspectivas
Efectos secundarios inmediatos
- Dolor o molestias en la zona tratada.
- Prurito, hormigueo o sensaciones de punzada en la piel.
- Enrojecimiento de la zona tratada.
- Hinchazón local.
- Descoloración de la piel o moretones.
- Sensibilidad o entumecimiento de la piel en la región tratada.
La mayoría de estas molestias pueden durar desde unos días hasta algunas semanas. En caso de dolor significativo o prolongado, se puede usar un analgésico según indicación médica.
Frecuencia de sesiones
La necesidad de sesiones depende de la zona y de los objetivos estéticos. En muchos casos basta una única sesión para una zona problemática; sin embargo, puede haber más de una zona que requiera tratamiento o múltiples sesiones en una misma zona para lograr el objetivo deseado. El plan se diseña de forma conjunta con el médico para adaptar el número de sesiones a las metas del paciente.
Detalles prácticos y consideraciones finales
Costo y cobertura
El costo total depende de los objetivos estéticos y del tamaño de las áreas tratadas. En promedio, el costo de un plan de tratamiento típico oscila entre 2.000 y 4.000 dólares.
Cobertura de seguros
En general, la mayoría de los seguros no cubren este tipo de procedimientos electivos estéticos.
Otras consideraciones importantes
El procedimiento debe ser realizado por un profesional de la salud debidamente certificado, como un cirujano plástico, cirujano estético u otro profesional de la piel autorizado. Es recomendable consultar con el médico ante cualquier duda o condición preexistente antes de someterse al tratamiento.
Vídeo sobre Congelación de grasa (criolipólisis)
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.