Congelación de embriones (criopreservación): Propósito y resultados
La congelación de embriones, o criopreservación embrionaria, es una técnica médica que permite almacenar embriones para su uso posterior en tratamientos de reproducción asistida. Un embrión se forma cuando un óvulo es fertilizado por un espermatozoide. Este procedimiento se utiliza para facilitar la planificación familiar, conservar la fertilidad ante situaciones médicas o personales y ampliar las opciones disponibles en la lucha por lograr un embarazo. En este artículo se explican qué es, cuándo y por qué se realiza, diferencias con la congelación de óvulos, métodos de conservación, procesos posteriores y consideraciones sobre riesgos, beneficios y decisiones futuras.
Definición y objetivos
Definición: la crio preservación de embriones es un proceso que consiste en congelar y almacenar embriones para ser utilizados más adelante en tratamientos de reproducción asistida. Un embrión es el resultado de la fertilización de un óvulo por un espermatozoide y puede contener entre unos pocos y varios cientos de células en etapas tempranas de desarrollo.
Objetivos principales:
- Conservar embriones excedentes tras un ciclo de fertilización asistida para futuras transferencias sin necesidad de realizar un nuevo ciclo de estimulación ovárica.
- Posponer o planificar una transferencia embrionaria si surge la necesidad de retrasar el tratamiento.
- Proporcionar una opción adicional en caso de que los intentos iniciales de fertilidad no tengan éxito.
- Preservar la fertilidad por razones médicas o personales, como cuando se realizan tratamientos que pueden afectar la capacidad de concebir, por ejemplo, ante ciertas terapias oncológicas o radioterapia, o ante demandas de vida que dificulten un embarazo inmediato.
- Gestionar la donación de embriones no utilizados (a otras parejas que buscan embarazo o a proyectos de investigación) en lugar de desecharlos, cuando esté permitido por la normativa y las preferencias de las personas implicadas.
Cuándo y por qué se realiza
La congelación de embriones suele ocurrir después de tratamientos de fertilidad que fertilizan óvulos para conseguir embarazo, como fecundación in vitro (FIV) o inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI). Estos procedimientos pueden generar embriones excedentes que no son necesarios para la transferencia en ese momento, pero que pueden emplearse en el futuro si se desea.
Las razones para optar por la congelación de embriones incluyen:
- Desacelerar o cancelar la implantación en el útero tras la fertilización de un óvulo.
- Retrasar una nueva ronda de FIV para una fecha posterior.
- Contar con una opción adicional si los primeros intentos de tratamiento fallan o si se prevé que no haya éxito inmediato.
- Dar uso a embriones excedentes mediante donación a otras personas que buscan concebir o a proyectos de investigación, en lugar de destruirlos.
- Preservar la fertilidad en personas/circunstancias donde el tratamiento médico podría reducir la capacidad de quedar embarazada en el futuro, como en ciertos tratamientos oncológicos.
Diferencias entre congelación de embriones y congelación de óvulos
La congelación de embriones implica almacenar un embrión ya fertilizado, mientras que la congelación de óvulos preserva óvulos no fertilizados. En la práctica clínica, cada opción tiene indicaciones, beneficios y limitaciones distintas. La criopreservación embrionaria depende de que exista un óvulo fertilizado y, por lo tanto, de que se haya realizado un ciclo de estimulación ovárica y FIV/ICSI. En contraposición, la congelación de óvulos es una alternativa para preservar la fertilidad en mujeres que aún no desean ni no pueden usar embriones creados, y puede diferir en tasas de éxito y planificación a futuro.
¿Vale la pena la congelación de embriones?
La decisión de congelar embriones es personal y depende de múltiples factores. Entre ellos se encuentran:
- Costos y posibles coberturas por seguros o planes de salud, ya que la criopreservación y el almacenamiento tienen costos asociados que pueden variar considerablemente entre centros.
- Preferencias y valores personales, éticas y de pareja, así como la aceptación de donación y de las opciones futuras de utilización de los embriones.
- Factores médicos, como la edad de la mujer al momento de la obtención de los embriones, la calidad de los embriones y la respuesta a la estimulación ovárica, que pueden influir en las probabilidades de éxito eventual.
- Planificación familiar, especialmente cuando surgen cambios en las circunstancias personales, laborales o de salud que hagan deseable posponer la maternidad o mantener abiertas las posibilidades de tratamiento en el futuro.
Riesgos y consideraciones
¿La congelación daña embriones?
La congelación puede presentar riesgos para los embriones, y el descongelamiento también puede ocasionar daño. Si se congela un número elevado de embriones, algunos o todos podrían no sobrevivir al proceso. Por ello, el equipo de atención corresponderá valorar la viabilidad de cada embrión antes de decidir qué conservar. Los medicamentos, las condiciones de laboratorio y el protocolo utilizado influyen en la tasa de supervivencia tras descongelar los embriones.
¿La FIV es más exitosa con embriones congelados?
La evidencia científica no es concluyente en cuanto a si la transferencia de embriones congelados tiene mayores o menores probabilidades de embarazo en comparación con embriones frescos. Los resultados pueden depender de múltiples factores, como la edad de la mujer en el momento de la obtención de los embriones, la calidad embrionaria, la presencia de condiciones reproductivas y el historial de tratamientos previos. La investigación continúa para esclarecer estas diferencias.
Detalles del tratamiento
Antes de la criopreservación
Antes de proceder a la congelación de embriones, es fundamental obtener el consentimiento informado de las personas involucradas. El proceso de consentimiento suele incluir:
- Cuántos embriones se planea congelar para almacenamiento.
- Duración del almacenamiento previsto, que suele estimarse en un periodo típico (por ejemplo, 10 años, aunque puede variar según la normativa y políticas del centro).
- Qué ocurre al vencer el periodo de almacenamiento y si hay opciones para renovar o extender la conservación.
- Qué pasa si alguien fallece o se encuentra incapacitado para tomar decisiones durante el periodo de almacenamiento.
- Fines permitidos para el uso de los embriones, como si se emplearán únicamente para tratamientos de fertilidad del titular o si se permiten donaciones a otros pacientes o investigación.
el profesional de salud ayuda a decidir en qué fase embrionaria es preferible realizar la congelación, entre las opciones siguientes:
- Etapa de segmentación (cleavage): cuando la célula única se ha dividido y cuenta entre cuatro y ocho células, aproximadamente a las 72 horas de fertilización.
- Etapa de blastocisto: cuando la célula ha crecido entre 200 y 300 células, aproximadamente entre los días 5 y 7.
Durante la criopreservación
Existen dos métodos principales para congelar embriones:
- Vitrificación: es el método más utilizado hoy en día. Implica añadir un agente crioprotetor (CPA) a los embriones, que actúa como un anticongelante para proteger las células frente a la formación de cristales de hielo. Después, los embriones se colocan de inmediato en tanques de nitrógeno líquido a aproximadamente -196,1 °C.
- Congelación lenta: método anterior que ha caído en desuso en muchos centros, pero que aún puede emplearse en algunas circunstancias. En este enfoque se utiliza una menor cantidad de CPA en comparación con la vitrificación, y se enfría la muestra de forma controlada durante unas dos horas para luego almacenarla a -196 °C en nitrógeno líquido.
En cualquiera de los métodos, los embriones se almacenan en contenedores que se parecen a pequeñas pajitas y se les etiqueta con datos que los identifican como suyos. Importa destacar que, a efectos biológicos, los embriones conservados mantienen la edad biológica en el momento de su congelación; es decir, si se congelan a los 35 años y se utilizan a los 50, el embrión conserva la edad de 35 años en ese momento de uso.
Después de la congelación
Cuando se requieren embriones en el futuro, un especialista en fertilidad llevará a cabo el proceso de descongelación y uso siguiendo estos pasos:
- Retirar los embriones del nitrógeno líquido.
- Permitir que vuelvan gradualmente a la temperatura ambiente.
- Realizar un proceso de limpieza para eliminar cualquier resto de CPA.
- Utilizarlos según lo previsto, por ejemplo, para una transferencia embrionaria al útero de la mujer.
Riesgos y beneficios
Ventajas de la criopreservación embrionaria
La congelación de embriones puede facilitar que una pareja o una persona logre un embarazo más adelante cuando se encuentran con obstáculos presentes en el momento actual. Entre las principales circunstancias que se pueden beneficiar se incluyen:
- La edad avanzada de la mujer al intentar concebir, que suele asociarse con menores tasas de éxito en ciclos de reproducción.
- Problemas de infertilidad que dificultan el embarazo en el corto plazo.
- Motivos sociales o personales que impliquen posponer la maternidad, como demandas profesionales, educación u otros planes de vida.
- Tratamientos médicos que puedan dañar la fertilidad, como la quimioterapia o la radioterapia pélvica.
- Momentos de transición personal como despliegues militares, cambios de situación familiar o de pareja, que hagan prudente planificar a futuro.
- La posibilidad de que una mujer sin pareja pueda gestionar la fertilidad a través de embriones creados con donante de espermatozoides si así lo desea.
Riesgos y complicaciones
Aunque la criopreservación no incrementa de forma intrínseca los riesgos de las gestaciones futuras, conlleva ciertos aspectos a considerar:
- Daño potencial a los embriones durante el proceso de congelación o descongelación.
- Embriones que resulten no viables para congelar o que no sobrevivan al descongelado.
- Posibilidad de no lograr un embarazo tras la descongelación y la implantación.
- Riesgos médicos en el embarazo, como condiciones asociadas a procesos obstétricos (por ejemplo, preeclampsia) o problemas de la placentación, en su variante de embarazo múltiples si se implantan varios embriones.
- Embarazos múltiples (gemelos, tripletes) si se implanta más de un embrión durante una transferencia.
Transferencia de embriones y pronóstico
Éxito de la transferencia de embriones congelados
La transferencia de embriones descongelados suele ser un proceso habitual y, en muchos casos, exitoso. Las probabilidades de éxito dependen de diversos factores, entre los que se incluyen:
- La salud general de las personas involucradas.
- La edad de la mujer en el momento de la obtención de los óvulos y de la transferencia del embrión.
- La presencia de problemas de fertilidad, como endometriosis, fibromas uterinos o pólipos.
- El historial previo de tratamientos de fertilidad y de embarazos.
El equipo médico proporcionará una estimación más precisa de las posibilidades de éxito en función de la situación clínica individual.
¿Qué hacer si se cambia de parecer respecto a la congelación?
En cualquier momento durante el proceso, las personas pueden cambiar de opinión. Si uno de los progenitores decide no continuar, el especialista no puede seguir adelante. Si la decisión se toma después de haber congelado embriones, puede haber un período de espera y, posteriormente, se procederá a retirar los embriones de almacenamiento para que dejen de estar viables, de acuerdo con las normativas y las decisiones legales y éticas aplicables.
¿Qué pasa si no se utilizan los embriones congelados?
Si no se utilizan los embriones almacenados, existen varias alternativas que pueden considerarse, siempre dentro del marco legal y de las preferencias de las personas involucradas:
- Desecharlos, retirándolos del almacenamiento y permitiendo que se pierdan su viabilidad mediante su descongelación controlada.
- Donarlos a otra persona o a parejas que buscan concebir, si hay consentimiento explícito y acuerdos legales que lo permitan.
- Donarlos a proyectos de investigación para avanzar en el conocimiento científico y médico sobre la reproducción.
- Donarlos con fines educativos, para apoyar la formación de futuros profesionales en el ámbito de la reproducción asistida.
la congelación de embriones es una estrategia de preservación y planificación de la fertilidad que ofrece flexibilidad para futuras decisiones reproductivas. Su uso debe basarse en información clara, consentimiento informado y una evaluación individual de riesgos, beneficios y expectativas a corto y largo plazo, con un acompañamiento cercano por parte de profesionales de la salud especializados en reproducción.
Vídeo sobre Congelación de embriones (criopreservación): Propósito y resultados
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.