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¿Cómo funciona la ablación cardíaca?

mayoclinic.org

La ablación cardíaca es un procedimiento mínimamente invasivo destinado a corregir ritmos cardíacos anómalos identificando y eliminando el tejido responsable de la arritmia. Se emplean diferentes energías —calor, frío o pulsos de energía— para crear cicatrices que interrumpen las señales eléctricas anómalas. Es especialmente útil cuando los fármacos no controlan la arritmia. Requiere sedación o anestesia y un seguimiento cuidadoso para evaluar la respuesta y posibles efectos secundarios.

Qué es la ablación cardíaca y cómo funciona

La ablación cardíaca se realiza por un cardiólogo mediante la inserción de catéteres (tubos) a través de un vaso sanguíneo hasta el corazón. Los catéteres llevan energía a zonas específicas del tejido cardíaco para crear cicatrices. Estas cicatrices actúan como barreras que bloquean las rutas de las señales eléctricas anómalas que provocan la arritmia. En la mayoría de los casos, la cicatrización es localizada y no afecta la función normal del músculo cardíaco.

Se utilizan diferentes mecanismos de energía para lograr la cicatrización:

  • Ablación por radiofrecuencia (calor) para quemar tejido de manera controlada.
  • Crioabación (frío) para congelar áreas problemáticas.
  • Ablación por campo pulsado (pulsos breves de energía) que puede permitir esquemas alternativos de destrucción tisular.

Durante el procedimiento, el paciente suele recibir sedación o, en algunos casos, anestesia general. Las cicatrices generadas deben afectar solo al tejido implicado en las ritmos anómalos y, por definición, no deberían causar dolor residual en el corazón ni comprometer su función.

Condiciones que puede tratar la ablación

La ablación cardíaca está diseñada para tratar la mayoría de los tipos de arritmias rápidas, especialmente cuando los tratamientos farmacológicos no han sido eficaces. La decisión de realizar la ablación depende de la evaluación del estado cardíaco y general del paciente para elegir la opción más adecuada.

Arritmias habituales que pueden beneficiarse

  • Fibrilación auricular (FA) y flutero auricular. Estas arritmias afectan a las cavidades superiores del corazón y pueden favorecer la formación de coágulos, aumentando el riesgo de accidente cerebrovascular si no se controlan adecuadamente.
  • Taquicardia supraventricular (SVT). Episodios de latidos rápidos e irregulares que pueden alcanzar tasas de hasta 300 latidos por minuto, con la posibilidad de daño si se repiten o son prolongados.
  • Taquicardia ventricular (TV). Las cavidades inferiores del corazón pueden comenzar a latir demasiado rápido, lo que representa un riesgo significativo y, en ocasiones, puede derivar en paro cardíaco.

los profesionales pueden recomendar la ablación en personas con alto riesgo de:

  • Fibrilación ventricular (frecuencia irregular y poco efectiva en los ventrículos).
  • Paro cardíaco súbito potencial en determinadas condiciones clínicas.

Preparación para la ablación

Antes de la ablación cardíaca, es habitual realizar una revisión exhaustiva y seguir indicaciones específicas para minimizar riesgos. Las medidas generales pueden incluir:

  • Interrumpir el uso de ciertos anticoagulantes o antiagregantes (por ejemplo, aspirina o warfarina) de acuerdo con las indicaciones del equipo médico para reducir el riesgo de sangrado.
  • Ayuno: evitar comer o beber durante un periodo de varias horas, usualmente después de la medianoche previa al procedimiento, tal como indique el equipo médico.
  • Organizar el regreso a casa: pedir a alguien que recoja al paciente y le acompañe tras el alta.
  • Ropa cómoda y ausencia de objetos de valor; retirar joyas.
  • Colocación de una vía intravenosa (IV) para administrar medicación, incluido el sedante o la anestesia, de modo que el paciente esté relajado durante la intervención.

Qué sucede durante la ablación

  1. Preparación y aseo. Se desinfecta y adormece la zona de acceso para reducir el riesgo de infección y molestias durante la punción.
  2. Acceso vascular. Se introduce un sheath (guía o funda) a través de la piel hacia una vena o arteria, con mayor frecuencia en la región de la ingle, brazo, pierna o cuello.
  3. Colocación de catéteres. Se introducen los catéteres de electrodo a través del sheath y se encaminan hacia el corazón con guía por imágenes (habitualmente rayos X) para localizar las áreas problemáticas.
  4. Cartografía y mapeo. Se delinean y localizan con precisión las zonas de tejido responsable de la arritmia para dirigir el tratamiento en los sitios correctos.
  5. Tratamiento del tejido anómalo. Se aplica la energía a los puntos objetivo para crear cicatrices que bloqueen las señales eléctricas anómalas y normalicen el ritmo cardíaco.
  6. Retiro de catéteres. Una vez completado el abordaje, se retiran los catéteres y el sheath del torrente vascular.

La duración de la intervención varía según el tipo de arritmia y la complejidad individual; en general, una ablación puede durar entre dos y cuatro horas, y en algunos casos puede prolongarse más.

Después de la intervención

Tras la ablación, el paciente se traslada a una sala de recuperación y permanece bajo supervisión durante varias horas. En la mayoría de los casos, la hospitalización varía entre seis y ocho horas tras el procedimiento; algunas personas pueden irse a casa el mismo día, mientras otras requieren una estancia nocturna.

Al alta, se proporcionan instrucciones detalladas para el cuidado en casa. Es frecuente que se indique la continuación de antitrombóticos (por ejemplo, aspirina u otros anticoagulantes) durante un periodo que puede ser de varios meses o más, dependiendo de la historia clínica del paciente y del tipo de arritmia tratada.

Resultados, beneficios y probabilidades de éxito

Ventajas clave

  • La ablación cardíaca es un procedimiento minimamente invasivo que, en muchos casos, no requiere una estancia hospitalaria prolongada.
  • Puede restaurar un ritmo cardíaco normal cuando los fármacos no son eficaces.
  • En determinadas situaciones, la ablación puede ser vidente para la vida, especialmente cuando la arritmia representa un riesgo significativo para la salud.

Tasa de éxito por tipo de arritmia

  • Para SVT, las tasas de éxito suelen situarse entre 90% y 95%.
  • Para FA, taquicardia auricular y VT, las tasas de éxito típicas oscilan entre 60% y 80%.

Riesgos y posibles complicaciones

Los riesgos de la ablación cardíaca son bajos, especialmente en centros con experiencia en estos procedimientos. Las posibles complicaciones pueden incluir:

  • Formación de coágulos sanguíneos.
  • Daño a los vasos sanguíneos en el recorrido de los catéteres o a través del sheath.
  • Daño a tejido cardíaco o a las válvulas cardíacas.
  • Infección o sangrado en el sitio de punción.
  • ACV (accidente cerebrovascular).
  • Necesidad eventual de un marcapasos permanente en casos raros.
  • Durante la ablación con catéter de radiofrecuencia, se emite una cierta dosis de radiación; si la paciente está embarazada, se debe consultar al médico para valorar el momento más seguro para realizar el procedimiento.

Una desventaja potencial es que la ablación puede no funcionar para todas las personas o, si tiene éxito, los efectos pueden no ser inmediatos. En algunos casos, los síntomas pueden persistir durante varias semanas mientras el tejido se cicatriza, o puede requerirse una segunda ablación en el futuro.

Recuperación, seguimiento y pronóstico a largo plazo

La recuperación total puede tomar varias semanas. Durante este periodo, es posible que persistan algunas arritmias mientras el tejido se repara. Es normal requerir consultas de seguimiento durante el primer año tras la ablación para evaluar la evolución y decidir si es necesario repetir el procedimiento en caso de recurrencia.

  • Debido a la naturaleza de la intervención, la reincorporación a actividades diarias suele ocurrir sin mayores limitaciones, pero se deben respetar las indicaciones médicas.
  • La volver a trabajar depende del tipo de trabajo; suelen permitir reincorporarse entre 5 y 7 días tras la ablación si no hay requisitos de carga física intensa.
  • En general, se recomienda evitar esfuerzos físicos importantes durante al menos una semana y evitar levantar objetos que superen aproximadamente 10 libras (unos 4,5 kg). Es aconsejable consultar con el equipo médico sobre cuándo reanudar actividades físicas o la conducción.

Cuándo contactar al médico tras la ablación

Después del procedimiento, debe comunicarse con el equipo de atención médica si se presentan alguno de estos signos o síntomas:

  • Sangrado o una protuberancia en el sitio de punción.
  • Dolor en el pecho que persiste o empeora.
  • Sensación de mareo, aturdimiento o desmayos.
  • Náuseas o vómitos intensos.
  • Entumecimiento o hormigueo en la pierna, especialmente si el sitio de punción queda en la ingle.
  • Síntomas de accidente cerebrovascular, como caída repentina de la fuerza en la cara, brazo o dificultad para hablar (solicite atención de emergencia de inmediato si aparecen).
  • Ritmo cardíaco rápido sostenido o palpitaciones inusuales.
  • Hinchazón, dolor o moretones en el sitio de punción.

Si tiene dudas o inquietudes acerca de su evolución tras la ablación, no dude en ponerse en contacto con el equipo médico para recibir orientación específica para su caso.

Preguntas comunes sobre la ablación por catéter

  1. ¿La ablación por catéter es cirugía mayor? No. El procedimiento se realiza a través de los vasos sanguíneos y no se abre el pecho. La única incisión es en el sitio de punción para introducir los catéteres.
  2. ¿Es dolorosa? En general, la ablación provoca molestias leves a corto plazo. Muchos pacientes perciben poco o ningún dolor durante el procedimiento. Después, el sitio de punción puede estar sensible y presentar hematoma leve. La mayor parte de la intervención se realiza con sedación; la experiencia del dolor varía según la persona y la arritmia tratada.

Vídeo sobre ¿Cómo funciona la ablación cardíaca?

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.