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Cómo evitar las infecciones nosocomiales (infecciones asociadas a la atención sanitaria)

hospitalsininfecciones.com

Las infecciones nosocomiales, también conocidas como infecciones asociadas a la atención sanitaria (HAIs, por sus siglas en inglés), son infecciones que pueden adquirirse en un centro de salud durante el tratamiento de una condición distinta. Pueden presentarse en hospitales, centros quirúrgicos, clínicas de diálisis y residencias de cuidado a largo plazo. La mayoría son evitables con medidas de control adecuadas. Su desarrollo puede conllevar complicaciones graves e incluso representar un riesgo vital, especialmente en personas con sistemas inmunitarios comprometidos.

Definición y alcance de las HAIs

Las infecciones asociadas a la atención sanitaria se definen por ocurrir en periodos temporales específicos tras la atención recibida. En términos prácticos, una HAI es una infección que ocurre:

  1. 48 horas desde la llegada o el ingreso a un centro de salud;
  2. 3 días después del alta de un hospital o de un centro quirúrgico;
  3. 30 días tras un procedimiento quirúrgico.

Cualquier persona que recibe atención médica puede verse afectada por una HAI. En general, las personas con mayor riesgo son aquellas con sistemas inmunitarios debilitados o con condiciones de salud previas. Los patógenos responsables de estas infecciones pueden ser bacterias, virus y hongos.

La mayoría de estas infecciones son potencialmente evitables con protocolos de control de infecciones adecuados y una colaboración estrecha entre los equipos de atención y las familias de los pacientes. En Estados Unidos, se estima que cada año más de medio millón de pacientes y profesionales de la salud se ven afectados por HAIs, lo que subraya la importancia de la prevención y la vigilancia en todos los entornos sanitarios.

Tipos de infecciones asociadas a la atención sanitaria (HAIs)

Existen varias categorías de HAIs, cada una con características propias, rutas de transmisión y complicaciones posibles. A continuación se destacan las más comunes y su relevancia dentro de la carga global de estas infecciones.

C. difficile (Clostridioides difficile) - infecciones por C. diff

  • Frecuencia: una de las HAIs más comunes, con un gran número de infecciones anuales a nivel nacional.
  • Presentación: diarrea y colitis (inflamación del colon).
  • Riesgo de reinfección: más del 16% de las personas infectadas pueden desarrollar una segunda infección dentro de las 2 a 8 semanas siguientes.

Infección urinaria asociada a catéter (CAUTI)

  • Proporción: alrededor del 32% de todas las HAIs.
  • Factores de riesgo: desarrollo asociado al uso prolongado de un catéter urinario, un tubo que drena la orina desde la vejiga hasta una bolsa de colección.

Infección bacteriana de la sangre asociada a una vía central (CLABSI)

  • Proporción: aproximadamente el 14% de las HAIs.
  • Contexto: puede ocurrir en personas que requieren una vía venosa central (catéter venoso central) para administrar medicamentos o extraer sangre sin múltiples punciones.

MRSA (Staphylococcus aureus resistente a meticilina)

  • Tipo: una de las infecciones hospitalarias más comunes, causada por una bacteria resistente a ciertos antibióticos como la penicilina, la amoxicilina y la meticilina.

Infección de sitio quirúrgico (SSI)

  • Proporción: aproximadamente 22% de todas las HAIs.
  • Ámbitos afectados: puede comprometer la herida de incisión y, en casos más graves, tejidos profundos, órganos o incluso implantes quirúrgicos (como marcapasos o articulaciones artificiales).

Neumonía asociada a ventilación mecánica (VAP)

  • Proporción: representa alrededor del 15% de las HAIs.
  • Contexto: se desarrolla en personas que requieren ventilación mecánica, cuando los gérmenes entran a los pulmones a través de un tubo de respiración.

Síntomas y causas

Síntomas típicos de las HAIs

Los signos y síntomas pueden variar según el tipo de infección, pero entre los más frecuentes se encuentran:

  • Fiebre y escalofríos.
  • Disnea o dificultad para respirar.
  • Tos o malestar respiratorio.
  • Dolor abdominal u otros dolores localizados.
  • Palpitaciones o dolor en el pecho.
  • Diarrea o dolor al orinar.
  • Aumento de la frecuencia urinaria.
  • Confusión o alteraciones del estado mental, especialmente en personas mayores.

Qué causa las HAIs

Las HAIs son provocadas por una variedad de patógenos. Entre los más relevantes se encuentran:

  • Bacterias gram negativas, capaces de generar infecciones en la sangre, neumonía o meningitis.
  • Clostridioides difficile, una bacteria que puede causar inflamación del colon y diarrea muy contagiosa.
  • MRSA, una bacteria resistente a antibióticos comunes.
  • Hepatitis, un grupo de infecciones virales que afecta al hígado y que pueden transmitirse en entornos de atención sanitaria si no se siguen medidas adecuadas.

¿Cómo se propagan las HAIs?

Las vías de transmisión pueden ser diversas. Las infecciones pueden propagarse a través de gotículas respiratorias al sonarse o toser, o por contaminación de manos y superficies si no se mantienen adecuadas prácticas de control de infecciones. La transmisión también puede ocurrir cuando no se cumplen las medidas de esterilización y desinfección en procedimientos y equipos médicos.

Factores de riesgo

Los factores que aumentan la probabilidad de desarrollar una HAI suelen estar ligados al tratamiento o las intervenciones médicas. Entre los más relevantes se encuentran:

  • Esquemas que requieren catéteres para drenaje o monitorización.
  • Uso de ventilación mecánica para sostener la función respiratoria.
  • Necesidad de inyecciones o intervenciones invasivas.
  • Realización de procedimientos quirúrgicos.

Complicaciones asociadas

Las complicaciones dependen del tipo y la severidad de la HAI. A continuación se describen, por separado, las posibles consecuencias para cada una de las infecciones más frecuentes.

Complicaciones asociadas a CLABSI

  • Endocarditis
  • Tromboflebitis
  • Osteomielitis
  • Absceso
  • Sepsis

Complicaciones asociadas a SSI

  • Retraso en la cicatrización de la herida
  • Necesidad de cirugía adicional
  • Rechazo o complicaciones de dispositivos implantados
  • Infecciones en cavidades corporales
  • Sepsis

Complicaciones asociadas a CAUTI

  • Infecciones del tracto urinario
  • Sepsis

Complicaciones asociadas a VAP

  • Fallo respiratorio
  • Empiema (acumulación de pus en el espacio pleural)
  • Sepsis

Diagnóstico y pruebas

El diagnóstico de una infección nosocomial suele basarse en la aparición de síntomas compatibles durante la estancia hospitalaria o poco después del alta. En etapas tempranas, pueden observarse signos como erupción o enrojecimiento alrededor de una incisión. Para confirmar o descartar la infección, el equipo médico puede solicitar pruebas diagnósticas, como análisis de orina o análisis de sangre, entre otras pruebas de laboratorio o de imagen, según el tipo de infección sospechado.

Tratamiento y manejo

El tratamiento de las HAIs depende del tipo de infección. Las estrategias suelen incluir:

  • Antibióticos para infecciones bacterianas, ajustados a la bacteria responsable y a su perfil de sensibilidad.
  • Antivirales en infecciones virales cuando corresponda.
  • Antifúngicos para infecciones fúngicas.

Un desafío importante en el manejo de las HAIs es la resistencia a antibióticos, antivirales o antifúngicos. Esto ocurre cuando los patógenos evolucionan de forma que los fármacos dejan de ser eficaces. Por ello, la optimización del tratamiento, la selección adecuada de fármacos y la prevención de la resistencia son piezas clave en la atención de estas infecciones.

Aunque no siempre es posible evitar todas las HAIs, la prevención representa a menudo la mejor estrategia para reducir su incidencia y sus consecuencias.

Perspectiva y pronóstico

Con un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado, muchas personas se recuperan de una HAI. Sin embargo, en comparación con pacientes sin infección, pueden presentarse estancias hospitalarias más largas y mayores desafíos para la recuperación. En términos de impacto poblacional, se estima que un número significativo de muertes anuales en hospitales se atribuye a HAIs, subrayando la gravedad de estas infecciones y la necesidad de medidas preventivas y de vigilancia continuas.

Prevención de HAIs

Si bien no es posible eliminar todas las HAIs, se pueden tomar medidas para reducir significativamente su riesgo. Entre las prácticas recomendadas se incluyen las siguientes:

  • Higiene de manos: mantener las manos limpias es una de las formas más efectivas de prevenir la transmisión de gérmenes.
  • Participar en los controles de infección: preguntar a los profesionales de la salud sobre sus procedimientos de control de infecciones y expresar preocupaciones cuando existan dudas.
  • Revisión diaria de catéteres: si hay un catéter, consultar diariamente si sigue siendo necesario.
  • Uso de antibióticos responsable: tomar antibióticos exactamente como se indica y solo cuando el profesional de salud lo prescriba.
  • Selección adecuada de antibióticos: pedir pruebas para asegurar que se prescribe el antibiótico correcto para la bacteria identificada.
  • Preparación quirúrgica y prevención: consultar a los profesionales sobre las medidas de prevención durante y después de la cirugía y sobre la preparación previa para reducir riesgos.
  • Reconocer signos de infección de la piel: estar atento a enrojecimiento, drenaje o dolor alrededor de incisiones o sitios de colocación de catéteres.
  • Vacunación: mantener al día las vacunas recomendadas, incluidas la vacuna contra la gripe y otras que correspondan, para reducir la susceptibilidad a infecciones.

Vida diaria y seguimiento

Cuándo consultar a un profesional de la salud

Es fundamental comunicar cualquier signo o síntoma preocupante o que empeore durante o después de recibir atención médica o tras una intervención quirúrgica. Si algo no parece correcto, es importante informarlo de inmediato para recibir la atención adecuada y evitar complicaciones.

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Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.