Comer dormido: Caminando hacia la cocina
El trastorno de ingesta relacionada con el sueño (SRED, por sus siglas en inglés) es un tipo de parasomnia en la que la persona prepara y consume alimento mientras está dormida. Al despertar, suele haber poca o ninguna memoria de lo ocurrido. Este fenómeno puede ser desconcertante y, en ocasiones, peligroso, ya que pueden producirse lesiones, intoxicaciones o la ingesta de sustancias no aptas para el consumo. Identificar la causa subyacente y adoptar medidas para mejorar la calidad del sueño son objetivos clave del manejo.
Definición y alcance
El SRED es un trastorno del sueño que implica conductas de ingesta durante la fase de sueño, especialmente durante la primera parte de la noche cuando predominan los estados de sueño de movimiento ocular no rápido (NREM). Se puede presentar como un episodio aislado o repetirse de forma regular, incluso varias veces a lo largo de la noche. Aunque el comportamiento puede parecer un sueño o un recuerdo vago, la persona afectada no está plenamente consciente de lo que está haciendo durante el episodio.
Cuando se identifica con un término alternativo, a veces se utiliza trastorno nocturno de ingesta relacionada con el sueño (NS-RED) para describir la existencia de conductas similares que ocurren durante el sueño nocturno. La posibilidad de que el comportamiento esté relacionado con la medicación, otros trastornos del sueño o condiciones de salud subyacentes debe ser evaluada por un profesional de la salud.
Síntomas y desencadenantes
Síntomas principales
- Ingesta nocturna: comer o beber grandes cantidades durante un episodio de sueño, a menudo con un alto número de calorías y sin acompañamiento consciente.
- Memoria variable de los episodios: en la mayoría de los casos hay poca o ninguna memoria de levantarse de la cama y comer; algunas personas pueden recordar fragmentos o detalles aislados.
- Ingesta de sustancias no alimentarias o peligrosas: pueden consumirse combinaciones extrañas de alimentos o sustancias que no deben comerse, como objetos no comestibles o sustancias potencialmente tóxicas.
Cuándo ocurren los episodios
- Los episodios pueden ocurrir ocasionalmente o seminalmente cada noche, incluso varias veces durante la misma noche.
- Como trastorno del sueño no rápido (NREM), la ingesta suele ocurrir durante las primeras horas de sueño, especialmente al momento de la transición entre ciclos de sueño.
Seguridad y dificultad para despertar
Es frecuente que sea dificultoso despertar a la persona durante un episodio de SRED. Si es posible, se debe intentar guiarla de forma suave y segura de regreso a la cama sin confrontarla ni exponerla a riesgos.
Factores de riesgo y condiciones asociadas
Causas y condiciones subyacentes
- Puede haber una condición médica subyacente que contribuya, como ciertas infecciones o enfermedades hepáticas, entre otras posibles.
- Una condición de salud mental subyacente (como ansiedad, depresión, trastornos de la conducta alimentaria, estrés o uso de sustancias) puede estar asociada con SRED.
- Cambios en la rutina (por ejemplo, dejar de fumar o iniciar una dieta) pueden actuar como desencadenantes impulsando la aparición de episodios.
- Los efectos secundarios de medicamentos pueden favorecer la aparición de conductas de ingesta nocturna, especialmente sedantes hipnóticos, benzodiacepinas y ciertos fármacos psiquiátricos.
Trastornos del sueño que pueden estar relacionados
- Trastornos del ritmo circadiano del sueño
- Narcolepsia
- Trastorno de movimientos periódicos de las extremidades
- Síndrome de piernas inquietas
- A apnea del sueño
- Sonambulismo
Estos trastornos suelen presentarse con antecedentes familiares de trastornos del sueño, por lo que la historia familiar puede aportar información relevante para el diagnóstico y manejo.
Factores de riesgo y demografía
- Las mujeres experimentan SRED con mayor frecuencia que los hombres.
- Los síntomas suelen aparecer en la adultez temprana, normalmente en las décadas de los 20 años, y pueden requerir un manejo continuo a lo largo de la vida.
Complicaciones y seguridad
La realización de actividades de ingesta durante el sueño puede acarrear diversas complicaciones:
- Lesiones físicas como cortes, quemaduras o quemaduras al manipular superficies calientes o herramientas de cocina.
- Intoxicaciones o intoxicación alimentaria por ingerir alimentos crudos, poco cocidos o inapropiados para el consumo.
- Intoxicación con sustancias no alimentarias al ingerir materiales no comestibles que pueden ser perjudiciales.
- Riesgo de incendios o quemaduras si se dejan hornos o fogones encendidos, o si se exponen a objetos inflamables durante el episodio.
- Consecuencias metabólicas y de salud a largo plazo, como ganancia de peso y obesidad, además de efectos psiquiátricos y fatiga diurna.
Diagnóstico y pruebas
Cómo se diagnostica
El diagnóstico se realiza a partir de una evaluación clínica que incluye una exploración física y una revisión detallada de los síntomas. Dado que las personas con SRED suelen no recordar los episodios, es común recabar información de familiares o convivientes sobre los hábitos de sueño y el comportamiento nocturno.
El profesional de la salud puede revisar su historial médico para identificar posibles condiciones médicas, efectos de medicamentos o trastornos del sueño que expliquen las conductas.
Información exterior y registro del sueño
Para obtener una comprensión más clara de los hábitos de sueño, puede ser útil mantener un diario de sueño durante varias semanas. Este registro describe a qué hora se acuesta, a qué hora se despierta, cómo se siente al despertar y si, a su conocimiento, ha habido episodios de ingesta durante la noche.
Estudio del sueño
En algunos casos, se recomienda un estudio del sueño en un centro del sueño para analizar de forma más detallada el comportamiento nocturno y las fases del sueño. Este estudio puede ayudar a descartar otros trastornos del sueño y orientar el tratamiento.
Manejo y tratamiento
Enfoque según la causa
El tratamiento de SRED varía en función de la causa subyacente identificada. Las estrategias pueden incluir:
- Ajuste de medicación: modificar, suspender o sustituir ciertos fármacos que puedan estar contribuyendo a las conductas nocturnas, siempre bajo supervisión de un profesional.
- Tratamiento de condiciones subyacentes: abordar condiciones médicas, problemas de salud mental o trastornos del sueño que estén presentes mediante medicación, psicoterapia u otras intervenciones adecuadas.
- Medidas de seguridad en casa: aplicar salvaguardas para reducir riesgos, como colocar cerraduras en refrigeradores y armarios, instalar alarmas en la puerta de la habitación y retirar objetos peligrosos del ámbito de la cocina o la vivienda, con el fin de impedir conductas peligrosas durante la noche.
Higiene del sueño y cambios de estilo de vida
Independientemente de la causa, se recomiendan cambios orientados a mejorar la calidad del sueño y reducir la probabilidad de episodios:
- Gestión del estrés y práctica de técnicas de relajación, como yoga o meditación, que pueden favorecer un sueño más reparador.
- Evitar estimulantes y pantallas antes de acostarse, reduciendo la cafeína y la exposición a pantallas brillantes para facilitar la conciliación del sueño.
- Rutina de sueño regular: establecer una hora fija para acostarse y levantarse todos los días para estabilizar el ritmo circadiano.
- Adoptar un enfoque progresivo: realizar un cambio a la vez y consolidar ese cambio antes de añadir otro, para facilitar la adherencia al plan terapéutico.
Medicamentos para SRED
En algunos casos, se puede considerar el uso de inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), que son un tipo de antidepresivos. Los ISRS pueden alterar los niveles de serotonina en el cerebro y, en ciertas personas, ayudan a disminuir la frecuencia de los episodios. Este aspecto debe evaluarse y supervisarse por un profesional de la salud, considerando beneficios, riesgos y efectos secundarios.
Pronóstico y seguimiento
Con tratamiento adecuado, muchas personas experimentan una reducción significativa de la frecuencia de los episodios o incluso la desaparición de la conducta a lo largo del tiempo. El pronóstico es individual y depende de la causa subyacente, la adherencia al plan terapéutico y la implementación de medidas de seguridad. Se recomienda una vigilancia periódica por parte de un profesional de la salud para ajustar el tratamiento y adaptar las recomendaciones a las necesidades del paciente.
Si no se busca atención, los episodios pueden persistir o aumentar, incrementando el riesgo de lesiones, intoxicaciones y complicaciones asociadas al sueño insuficiente o interrumpido.
Prevención
No es posible prevenir todas las causas de SRED; sin embargo, ciertas estrategias pueden reducir el riesgo de episodios. Evitar el uso de sedantes como ayudas para dormir puede disminuir la probabilidad de aparición. Si se está tomando un antipscicótico o un fármaco que podría estar relacionado con SRED, es importante consultar al profesional para evaluar alternativas o ajustes en la medicación.
Vivir con SRED: recomendaciones prácticas
Cuándo buscar atención médica
Acuda a un profesional de la salud de inmediato si se sospecha de episodios de ingesta nocturna. Un trastorno de este tipo puede ser peligroso para la salud personal y para la seguridad de quienes conviven en el mismo hogar, por lo que no debe posponerse la evaluación y el manejo adecuado.
Preguntas útiles para el equipo de salud
- Qué ha causado mis síntomas y si se identifican posibles desencadenantes.
- Qué cambios en el estilo de vida convienen y cómo implementarlos de forma práctica.
- Qué tratamiento se recomienda y cuáles son las expectativas de resultados.
- ¿Qué efectos secundarios pueden presentarse con el tratamiento propuesto?
Resumen práctico
El SRED es un trastorno del sueño caracterizado por la ingesta de alimentos (y a veces sustancias no comestibles) durante la noche, con memoria variable al despertar. Puede asociarse a otros trastornos del sueño, condiciones médicas o uso de ciertas medicaciones. Su manejo se basa en identificar y tratar la causa, reforzar la seguridad en el hogar, mejorar la higiene del sueño y, cuando corresponde, utilizar intervenciones farmacológicas como ISRS. Un enfoque gradual, con seguimiento regular, suele mejorar el pronóstico y la calidad de vida del paciente y de su entorno.
Vídeo sobre Comer dormido: Caminando hacia la cocina
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.