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Cierre del defecto del tabique interauricular: procedimiento, riesgos y recuperación

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Índice de contenidos1. Qué es y cuándo está indicado el cierre1.1. Defecto del tabique atrial (DSA)1.2. ¿Quién puede necesitar el cierre?1.3. Quién realiza el cierre2. Cómo funciona el cierre de DSA Existen varias técnicas para cerrar el DSA. En algunos casos puede requerirse cirugía a corazón abierto, mientras que en otros se opta por una técnica mínimamente invasiva con catéter que se introduce desde una vena de la ingle y se guía hasta el corazón. La elección depende de factores como: «Cualquier otra condición cardíaca que pueda requerir corrección» >El tamaño y la ubicación del orificio «La salud general del paciente» El cierre puede llevarse a cabo de estas formas: Con un parche hecho de material sintético o de tejido propio extraído de otra zona del corazón. Con un dispositivo de cierre colocado para ocluir la abertura. Con suturas que cierran directamente el orificio. En algunos centros se utiliza cirugía asistida por robot para facilitar el acceso y la visualización durante la reparación del DSA. Qué ocurre durante el cierre quirúrgico Durante el cierre quirúrgico, el paciente recibe anestesia general para evitar dolor y mantenerlo inconsciente durante la intervención. El equipo de atención monitoriza continuamente signos vitales como la frecuencia cardíaca y la respiración, y, en la mayoría de los casos, se emplea una máquina de circulación extracorpórea para asumir temporalmente las funciones del corazón durante la operación. El cirujano realiza una incisión en el pecho para acceder al corazón. La ubicación de la DSA puede variar y la incisión puede hacerse a lo largo del esternón o en un costado del tórax, dependiendo de la estrategia elegida por el equipo quirúrgico. Con herramientas especializadas, el cirujano identifica la DSA y la cierra utilizando un parche, dispositivo o suturas, según corresponda a cada caso. Qué ocurre durante el cierre transcatéter Se puede aplicar anestesia general o sedación profunda para mantener al paciente cómodo y controlado durante el procedimiento. Se realiza una pequeña incisión en la vena femoral de la ingle y, a veces, también en una arteria femoral. Se introduce un catéter delgado que lleva al extremo un dispositivo de cierre o una estructura equivalente que ocluye el orificio. Se utilizan técnicas de imagen (como rayos X y ecocardiografía) para guiar el catéter y el dispositivo desde la vena hasta el corazón y asegurar su correcta posición. Se coloca el dispositivo de cierre en la abertura y se verifica su funcionamiento. Se retira el catéter una vez que el cierre está en su lugar y estable. Qué ocurre después del cierre Tras el cierre, el equipo de atención supervisa al paciente mientras se recupera de la anestesia. Se realizan imágenes del corazón para confirmar que el cierre ha sido exitoso y la función cardíaca es adecuada. Por lo general, la estancia hospitalaria es de una o más noches, dependiendo de la naturaleza del procedimiento (quirúrgico o transcatéter) y de la evolución del paciente.2.1. Ventajas del cierre2.2. Riesgos y complicaciones potenciales3. Tiempo de recuperación La recuperación varía según la técnica empleada. En los cierres quirúrgicos, puede ser necesario limitar la actividad física durante varias semanas para favorecer una curación adecuada. En el cierre transcatéter, la recuperación suele ser más rápida, y la mayoría de las personas puede retomar su actividad normal dentro de la primera semana tras el procedimiento. Es común requerir medicamentos para prevenir coágulos sanguíneos durante unos seis meses tras la intervención. se administran antibióticos para reducir el riesgo de infecciones, especialmente si se prevén procedimientos dentales durante los primeros seis meses tras el cierre. Se enfatiza la importancia de asistir a todas las visitas de seguimiento con el cardiólogo o cirujano. Durante estas revisiones se realizan pruebas como monitores ambulatorios, ecocardiogramas, electrocardiogramas y pruebas de esfuerzo para confirmar que el cierre ha sido eficaz y para vigilar la evolución de la función cardíaca. ¿Puede volver a aparecer un DSA después del cierre? En ocasiones puede requerirse una intervención adicional para cerrar un orificio residual o para corregir una reapertura del defecto. Estas situaciones son poco habituales y se plantean principalmente si el orificio restante es lo suficientemente grande como para causar problemas. Esperanza de vida tras el cierre Las evidencias indican que, en personas jóvenes (igual o menor a 25 años) que han sido sometidas a cierre de DSA, la expectativa de vida suele ser similar a la de individuos de la misma edad que no presentaron DSA. En individuos mayores, la longevidad tras el cierre puede ser ligeramente menor en comparación con aquellos que no fueron tratados. En cualquier caso, las personas con DSA que se someten a cierre tienden a vivir más que aquellas que no reciben tratamiento para la lesión. Cuándo contactar al equipo médico3.1. Señales de alerta que requieren atención médica inmediata4. Vídeo sobre Cierre del defecto del tabique interauricular: procedimiento, riesgos y recuperación

El cierre de un defecto del tabique atrial (DSA) es un procedimiento destinado a cerrar un orificio anormal en la pared que separa las aurículas del corazón. Este cierre busca reducir o evitar complicaciones como arritmias, fallo cardíaco o daño en los pulmones. Puede realizarse mediante cirugía abierta o mediante técnicas mínimamente invasivas guiadas por catéter. Conocer cuándo está indicado, qué opciones existen y los cuidados tras el procedimiento facilita una toma de decisiones informada.

Qué es y cuándo está indicado el cierre

Defecto del tabique atrial (DSA)

El DSA es un orificio anormal en la pared entre las dos aurículas del corazón. En la mayoría de los recién nacidos hay un orificio pequeño que normalmente se cierra en las primeras semanas o meses. Sin embargo, algunos bebés nacen con un orificio de mayor tamaño que no se cierra por sí solo, lo que puede permitir que la sangre se desvíe hacia las cámaras equivocadas y suponga un esfuerzo adicional para el corazón y los pulmones.

¿Quién puede necesitar el cierre?

  • Si el orificio es pequeño, a veces no ocasiona problemas y no requiere tratamiento.
  • Cuando el DSA es grande, puede permitir el paso de sangre entre las aurículas y aumentar el trabajo del corazón y de los pulmones, con posibles síntomas y complicaciones.
  • Las complicaciones previstas pueden incluir arritmias (por ejemplo, fibrilación auricular o aleteo auricular), corazón agrandado, insuficiencia cardíaca, hipertensión pulmonar, dificultad para respirar y riesgo de accidente cerebrovascular.
  • El equipo médico puede proponer el cierre si hay riesgo de estas complicaciones. También podría recomendarse el cierre si se va a realizar una intervención para otro defecto cardíaco congénito.
  • Con frecuencia, los cirujanos realizan el cierre en niños pequeños para prevenir daños y complicaciones futuras del corazón.

Quién realiza el cierre

El cierre de un DSA puede ser realizado por un cirujano cardíaco o por un cardiólogo intervencionista, profesionales especializados en procedimientos cardíacos. Ambos perfiles tienen experiencia en las distintas técnicas disponibles y en la selección de la opción más adecuada para cada paciente.

Cómo funciona el cierre de DSA

Existen varias técnicas para cerrar el DSA. En algunos casos puede requerirse cirugía a corazón abierto, mientras que en otros se opta por una técnica mínimamente invasiva con catéter que se introduce desde una vena de la ingle y se guía hasta el corazón. La elección depende de factores como:

  • «Cualquier otra condición cardíaca que pueda requerir corrección»
  • >El tamaño y la ubicación del orificio
  • «La salud general del paciente»

El cierre puede llevarse a cabo de estas formas:

  • Con un parche hecho de material sintético o de tejido propio extraído de otra zona del corazón.
  • Con un dispositivo de cierre colocado para ocluir la abertura.
  • Con suturas que cierran directamente el orificio.

En algunos centros se utiliza cirugía asistida por robot para facilitar el acceso y la visualización durante la reparación del DSA.

Qué ocurre durante el cierre quirúrgico

Durante el cierre quirúrgico, el paciente recibe anestesia general para evitar dolor y mantenerlo inconsciente durante la intervención. El equipo de atención monitoriza continuamente signos vitales como la frecuencia cardíaca y la respiración, y, en la mayoría de los casos, se emplea una máquina de circulación extracorpórea para asumir temporalmente las funciones del corazón durante la operación.

El cirujano realiza una incisión en el pecho para acceder al corazón. La ubicación de la DSA puede variar y la incisión puede hacerse a lo largo del esternón o en un costado del tórax, dependiendo de la estrategia elegida por el equipo quirúrgico. Con herramientas especializadas, el cirujano identifica la DSA y la cierra utilizando un parche, dispositivo o suturas, según corresponda a cada caso.

Qué ocurre durante el cierre transcatéter

  1. Se puede aplicar anestesia general o sedación profunda para mantener al paciente cómodo y controlado durante el procedimiento.
  2. Se realiza una pequeña incisión en la vena femoral de la ingle y, a veces, también en una arteria femoral.
  3. Se introduce un catéter delgado que lleva al extremo un dispositivo de cierre o una estructura equivalente que ocluye el orificio.
  4. Se utilizan técnicas de imagen (como rayos X y ecocardiografía) para guiar el catéter y el dispositivo desde la vena hasta el corazón y asegurar su correcta posición.
  5. Se coloca el dispositivo de cierre en la abertura y se verifica su funcionamiento.
  6. Se retira el catéter una vez que el cierre está en su lugar y estable.

Qué ocurre después del cierre

Tras el cierre, el equipo de atención supervisa al paciente mientras se recupera de la anestesia. Se realizan imágenes del corazón para confirmar que el cierre ha sido exitoso y la función cardíaca es adecuada. Por lo general, la estancia hospitalaria es de una o más noches, dependiendo de la naturaleza del procedimiento (quirúrgico o transcatéter) y de la evolución del paciente.

Ventajas del cierre

  • La reducción de síntomas y de complicaciones asociadas al DSA, con la finalidad de proteger el corazón y los pulmones.
  • Potencial mejora de la calidad de vida y, en algunos casos, mayor expectativa de vida al evitar efectos adversos de la presencia del orificio.

Riesgos y complicaciones potenciales

  • Alergias a los materiales usados durante el cierre.
  • Arritmias o alteraciones del ritmo cardíaco.
  • Sangrado, que podría requerir transfusión sanguínea.
  • Daño o perforación del tejido cardíaco o de las venas, a veces necesario realizar una corrección adicional.
  • Infección en la incisión o alrededor del dispositivo de cierre.
  • Fallo renal en casos graves.
  • Riesgo de accidente cerebrovascular o ataque isquémico transitorio.

La mayoría de las complicaciones son poco frecuentes y, en general, el cierre es considerado seguro y eficaz, pero algunas pueden ser potencialmente graves.

Tiempo de recuperación

La recuperación varía según la técnica empleada. En los cierres quirúrgicos, puede ser necesario limitar la actividad física durante varias semanas para favorecer una curación adecuada. En el cierre transcatéter, la recuperación suele ser más rápida, y la mayoría de las personas puede retomar su actividad normal dentro de la primera semana tras el procedimiento.

Es común requerir medicamentos para prevenir coágulos sanguíneos durante unos seis meses tras la intervención. se administran antibióticos para reducir el riesgo de infecciones, especialmente si se prevén procedimientos dentales durante los primeros seis meses tras el cierre.

Se enfatiza la importancia de asistir a todas las visitas de seguimiento con el cardiólogo o cirujano. Durante estas revisiones se realizan pruebas como monitores ambulatorios, ecocardiogramas, electrocardiogramas y pruebas de esfuerzo para confirmar que el cierre ha sido eficaz y para vigilar la evolución de la función cardíaca.

¿Puede volver a aparecer un DSA después del cierre?

En ocasiones puede requerirse una intervención adicional para cerrar un orificio residual o para corregir una reapertura del defecto. Estas situaciones son poco habituales y se plantean principalmente si el orificio restante es lo suficientemente grande como para causar problemas.

Esperanza de vida tras el cierre

Las evidencias indican que, en personas jóvenes (igual o menor a 25 años) que han sido sometidas a cierre de DSA, la expectativa de vida suele ser similar a la de individuos de la misma edad que no presentaron DSA. En individuos mayores, la longevidad tras el cierre puede ser ligeramente menor en comparación con aquellos que no fueron tratados. En cualquier caso, las personas con DSA que se someten a cierre tienden a vivir más que aquellas que no reciben tratamiento para la lesión.

Cuándo contactar al equipo médico

Señales de alerta que requieren atención médica inmediata

  • Sangrado, drenaje o pus en la herida de incisión.
  • Dolor en el pecho persistente o que empeora.
  • Confusión, desmayo o desorientación repentina.
  • Fiebre o sensación de fiebre que no cede con el paso de las horas.
  • Dolor que aumenta o no mejora con analgésicos.
  • Dificultad para respirar o sensación de falta de aire.
  • Ritmo cardíaco irregular o sensación de aleteo en el pecho.

Ante cualquiera de estos signos, se debe buscar atención médica de forma urgente para evaluar la posibilidad de complicaciones y recibir manejo adecuado.

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Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.