Vidaliax VIDALIAX

Carcinoma urotelial (carcinoma de células de transición)

nci-media.cancer.gov

El carcinoma urotelial es un tipo de cáncer que se origina en el urothelium, el tejido que recubre distintas partes del sistema urinario. Representa aproximadamente el 90% de los cánceres de vejiga y alrededor del 7% de los cánceres de riñón, incluyendo aquellos que se desarrollan en la pelvis renal y en el uréter. Estas neoplasias pueden presentarse en diferentes lugares, comparten síntomas y, cuando se detectan temprano, suelen ser tratables, aunque con frecuencia tienden a recurrir.

Áreas afectadas por el carcinoma urotelial

En la vejiga

La vejiga es un órgano en forma de triángulo situado entre las caderas, por encima de la uretra y por detrás de los riñones. La orina se acumula allí y la superficie interna está recubierta por urothelium, un tejido formado por células que se estiran cuando la vejiga se llena y se colapsan al vaciarse. En el cáncer de vejiga, las células uroteliales anómalas se diseminan desde la mucosa hacia capas más profundas de la pared vesical y, si no se trata, pueden invadir el músculo y extenderse a tejidos adyacentes. Con el tiempo, el cáncer puede tocar ganglios linfáticos cercanos y, en fases avanzadas, afectar a órganos como huesos, pulmones o hígado.

  • Carcinoma urotelial de alto grado: puede ser potencialmente mortal, tiende a recidivar y puede infiltrarse en el músculo vesical y extenderse a otros órganos y a los ganglios.
  • Carcinoma urotelial de bajo grado: tiende a recidivar, pero con menor probabilidad de invadir el músculo o diseminarse a otras partes.

En los riñones, pelvis renal y uréter

Los riñones son dos órganos con forma de frijol que filtran toxinas y desechos de la sangre, generando orina que se recoge en la pelvis renal y se transporta hacia la vejiga mediante el uréter. La pelvis renal y el uréter pueden también estar recubiertos por urothelium. En el carcinoma urotelial de estas regiones, las células anómalas se forman en el riñón, en la pelvis renal o en el uréter y pueden diseminarse a otros órganos o tejidos en el cuerpo.

Personas y poblaciones afectadas

La vejiga es, entre los cánceres, una de las neoplasias más frecuentes en Estados Unidos; el cáncer urotelial de la vejiga representa el 90% de los cánceres vesicales. Las probabilidades de desarrollar cáncer de vejiga son mayoritariamente mayores en hombres. En cuanto al cáncer de riñón, es el octavo más frecuente; el cáncer urotelial de riñón representa aproximadamente el 7% de los cánceres renales y suele afectarlos a edades avanzadas. La incidencia es mayor en hombres, y la edad típica se sitúa entre los 65 y 74 años, con una mayor probabilidad en varones.

Síntomas y factores de riesgo

Síntomas principales

En muchos casos, el carcinoma urotelial puede no presentar síntomas en sus fases iniciales. Por lo general, la señal de alarma más común es la presencia de sangre en la orina (hematuria). Debes consultar a un profesional de la salud ante la sospecha de sangre en la orina u otros signos como:

  • Dolor de espalda persistente.
  • Fatiga.
  • Pérdida de peso inexplicada.
  • Disuria (dolor o ardor al orinar)
  • Una masa o bulto en la zona renal.
  • Fiebre baja.

Factores de riesgo

  • Tabaco: fumar aumenta el riesgo de desarrollar cánceres del sistema urinario ligados al carcinoma urotelial.
  • Exposición a ciertos productos químicos: trabajadores expuestos a sustancias usadas en tintes, caucho, cuero, pinturas, textiles y productos de peluquería pueden tener mayor riesgo de cánceres del sistema urinario asociados al urothelial carcinoma.

Diagnóstico y pruebas

Cómo diagnostican los médicos el carcinoma urotelial

Para diagnosticar cáncer de vejiga, riñón y sus vías urinarias, se emplean varias pruebas que permiten confirmar la presencia de tumores y planificar el tratamiento. Entre estas pruebas se incluyen:

  • Análisis de orina: revisión del color y composición de la orina para detectar indicios como sangre, proteínas, azúcar o bacterias.
  • Citología urinaria: examen microscópico de la orina para buscar células anómalas que pudieran indicar cáncer.
  • Pielografía intravenosa (IVP): serie de radiografías de riñón, uréter y vejiga tras la inyección de un medio de contraste para evaluar obstrucciones o anomalías.
  • Ureteroscopia: uso de un instrumento delgado con luz para visualizar el interior del uréter y la pelvis renal y tomar muestras de tejido.
  • Tomografía computarizada (TC): imágenes detalladas del cuerpo obtenidas con rayos X y ordenador para identificar lesiones y su extensión.
  • Ecografía: ultrasonido para obtener imágenes de los riñones y las vías urinarias y ayudar al diagnóstico.
  • Resonancia magnética (RM): imágenes detalladas mediante un imán y ondas de radio para evaluar áreas pélvicas y la extensión de la enfermedad.

Etapas y estadificación

Estadificación del cáncer de vejiga

La estadificación describe el grado de crecimiento y propagación del tumor. En la vejiga, se puede clasificar en varios escenarios:

  • Etapas tempranas: el cáncer se limita al revestimiento de la vejiga o a la capa de tejido justo por debajo del recubrimiento, sin invadir el músculo principal.
  • Etapa I: el cáncer está confinado al revestimiento o al tejido conjuntivo justo debajo, sin haber llegado al músculo principal.
  • Etapa II: el cáncer ha invadido el músculo de la pared de la vejiga.
  • Etapa III: el cáncer se ha extendido a los tejidos grasos fuera del músculo vesical.
  • Etapa IV: el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos cercanos o a otros órganos o huesos.

la enfermedad vesical puede clasificarse en no invasiva, no músculo-invasiva o músculo-invasiva.

Estadificación del cáncer de riñón y de pelvis renal/uréter

La estadificación del riñón y de la pelvis renal/uréter no se desglosa por el tipo celular para todos los casos, y la prevalencia de urothelial carcinoma en riñón equivale al porcentaje citado anteriormente. Los estadios se presentan de forma separada para cada ubicación:

  • :
    • Etapa I: el cáncer no se ha extendido fuera del riñón.
    • Etapa II: el cáncer ha crecido, pero no se ha propagado fuera del riñón.
    • Etapa III: el cáncer se ha extendido a grandes vasos renales (vena renal o vena cava inferior) o a tejidos circundantes o a ganglios linfáticos próximos.
    • Etapa IV: el cáncer se ha diseminado a la glándula adrenal o a nódulos linfáticos distantes u otros órganos.
  • :
    • Etapa 0: hay células anómalas en el recubrimiento de la pelvis renal o del uréter (puede llamarse carcinoma papilar o carcinoma in situ).
    • Etapa 1: el cáncer invade una capa de tejido conectivo más allá del recubrimiento mucoso.
    • Etapa 2: el cáncer ha invadido la capa muscular de la pelvis renal o del uréter.
    • Etapa 4: el cáncer se ha extendido a órganos cercanos, a uno o más ganglios linfáticos, a la grasa que rodea el riñón o a órganos distantes como pulmón, hígado o huesos.

Manejo y tratamiento

Tratamiento del carcinoma urotelial en la vejiga

Las opciones terapéuticas varían según el lugar exacto y la extensión de la enfermedad. Entre las modalidades utilizadas se encuentran:

  • Cirugía: extirpación del tumor o su destrucción mediante energía eléctrica de alta intensidad (fulguración) según el caso.
  • Quimioterapia
  • Inmunoterapia
  • Radioterapia
  • Terapias dirigidas

Tratamiento del cáncer de riñón

Los enfoques para el cáncer de riñón pueden incluir varias de las mismas estrategias que para la vejiga, con algunas opciones adicionales:

  • Cirugía: puede consistir en extirpar la parte afectada del riñón (neuroctomía parcial) o el riñón completo (nefrectomía).
  • Crioterapia
  • Ablación por radiofrecuencia

Tratamiento del cáncer de pelvis renal y/o uréter

  • Cirugía: extirpación de la parte afectada de la pelvis renal o del uréter que contiene el cáncer.

Perspectivas y pronóstico

Pronóstico según el lugar afectado

El pronóstico de estas neoplasias varía según el lugar afectado y el estadio en el momento del diagnóstico. En el cáncer de vejiga, la detección y el tratamiento tempranos aumentan la probabilidad de supervivencia a largo plazo. En etapas tempranas, la supervivencia a cinco años para el cáncer de vejiga se acerca a 96%, mientras que la tasa de supervivencia global a cinco años es aproximadamente 77%.

En el cáncer de riñón, la mayoría de los casos son más tratables cuando se detectan en etapas iniciales. Las cifras apuntan a una supervivencia a cinco años de alrededor del 93% para las etapas tempranas, con una supervivencia global de aproximadamente 76.5%.

Como en otros cánceres, el pronóstico de los tumores uroteliales varía según la localización (vejiga, riñón, pelvis renal o uréter) y la extensión de la enfermedad al momento del diagnóstico.

Prevención

Reducción del riesgo

Se puede disminuir el riesgo de desarrollar estas neoplasias a través de hábitos saludables y medidas de seguridad laboral:

  • No fumar o dejar de fumar para reducir la exposición a sustancias cancerígenas presentes en el humo del tabaco.
  • Exposición a químicos: tomar precauciones adecuadas para evitar o reducir la exposición a productos químicos utilizados en industrias como tintes, caucho, cuero, pinturas, textiles y productos de peluquería.

Vivir con el carcinoma urotelial

Autocuidado y seguimiento

Cuando el cáncer se detecta en etapas tempranas, a menudo es posible curarlo. Sin embargo, estos cánceres tienden a recidivar, por lo que la vigilancia y el seguimiento estrecho tras el tratamiento son fundamentales para detectar una recaída lo antes posible.

Cuándo consultar al profesional de la salud

  • Si notas cambios en tu cuerpo que podrían indicar una recurrencia del carcinoma urotelial en el sistema urinario.
  • Si se presentan síntomas nuevos o que persisten, como sangre en la orina, dolor o molestias en la espalda o pelvis, fiebre o pérdida de peso inexplicada.

Vídeo sobre Carcinoma urotelial (carcinoma de células de transición)

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.