Cáncer de la laringe: síntomas, causas y tratamiento
El cáncer de laringe es una neoplasia maligna que se desarrolla en la laringe, una estructura de la garganta que interviene en la voz, la respiración y la deglución. Este artículo explica qué partes de la laringe pueden verse afectadas, cuáles son los signos y las causas, cómo se realiza el diagnóstico y el tipo de tratamientos disponibles, así como el pronóstico, el cuidado posterior y las medidas de prevención para reducir el riesgo.
Qué es el cáncer de laringe
El cáncer de laringe surge cuando células de la laringe se vuelven anómalas y se multiplican de forma descontrolada. Estas células malignas pueden invadir tejidos cercanos y afectar diferentes funciones de la vía aérea y de la deglución. El cáncer puede originarse en cualquiera de las tres partes principales de la laringe, que se describen a continuación.
Áreas afectadas
- Supraglótica (parte superior): representa aproximadamente el 35% de los cánceres de laringe.
- Glótica (parte media, donde se encuentran las cuerdas vocales): es la ubicación de inicio en la mayoría de los casos, alrededor del 60%.
- Subglótica (parte inferior): corresponde a cerca del 5% de los casos, aproximadamente 1 de cada 20.
Frecuencia y mortalidad
El cáncer de laringe forma parte de un grupo de tumores de cabeza y cuello. En Estados Unidos, se diagnostican alrededor de 12 500 casos nuevos cada año y fallecen aproximadamente 4 000 personas por esta enfermedad anualmente.
Síntomas y causas
Síntomas habituales
Los signos iniciales pueden confundirse con otras afecciones, por lo que la detección temprana es crucial. El síntoma más frecuente es la ronquera persistente o cambios de voz que no mejoran en unas pocas semanas. Si se presentan los siguientes síntomas, es importante consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico adecuado:
- Dolor de garganta o tos que no cede.
- Cambios en la voz, como ronquera, que persisten más de dos semanas.
- Dolor u otros problemas al deglutir.
- Hinchazón o bulto en el cuello o la garganta.
- Dificultad para producir sonidos vocales (disfonía).
- Dolor de oídos.
En etapas más avanzadas, pueden aparecer señales de alarma como:
- Dificultad para respirar (disnea).
- Respiración ruidosa o estridulosa (estridor).
- Sensación de que hay algo atascado en la garganta (globus).
- Expectorar sangre (hemoptisis).
Causas y factores de riesgo
Entre las causas identificadas se encuentra la posible influencia del virus del papiloma humano (HPV), que puede contribuir al desarrollo de la enfermedad. el uso frecuente de tabaco y el consumo de alcohol son factores de riesgo bien conocidos que aumentan la probabilidad de desarrollar cáncer de laringe. El riesgo se incrementa aún más cuando se combinan tabaco y alcohol.
Factores de riesgo principales
- Tabaquismo o el uso de otros productos de tabaco.
- Consumo excesivo de alcohol, especialmente más de una bebida diaria.
- Edad avanzada, con mayor frecuencia en mayores de 55 años.
- Sexo masculino, dado que los hombres presentan mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad.
Factores de riesgo adicionales
- Historia previa de cáncer de cabeza y cuello (aproximadamente una de cada cuatro personas con antecedentes de estos cánceres puede presentar recurrencia).
- Exposición laboral a ciertas sustancias, como niebla de ácido sulfúrico, polvo de madera, níquel, asbesto o sales de mostaza, así como trabajos con maquinaria que impliquen mayor riesgo para la laringe.
Diagnóstico y pruebas
Evaluación clínica inicial
El proceso diagnóstic o suele comenzar con una historia clínica detallada y un examen físico de la garganta y el cuello. El equipo de atención evalúa los síntomas, la duración de los mismos y cualquier alteración en la voz, la deglución o la amplitud de movimiento de la articulación de la mandíbula y cuello.
Pruebas diagnósticas
Las pruebas indicadas permiten confirmar la presencia del cáncer, determinar su extensión y planificar el tratamiento. Entre las pruebas utilizadas se incluyen:
- Imágenes: las tomografías computarizadas (TC) y/o las imágenes por resonancia magnética (RM) proporcionan imágenes detalladas del interior del cuerpo, mostrando el tamaño de la tumoración y su ubicación, así como la posible afectación de estructuras vecinas. Una radiografía de tórax puede indicar si existe diseminación a los pulmones.
- Laringoscopia: mediante un endoscopio, se inspecciona directamente la laringe para observar el estado de las cuerdas vocales y la mucosa.
- PET (tomografía por emisión de positrones): utiliza una sustancia radiactiva para identificar áreas con actividad cancerosa y posibles metástasis.
- Biopsia: durante la biopsia se extrae una pequeña muestra de tejido de la laringe para su análisis microscópico. Un patólogo examina las células y busca marcadores proteicos que pueden influir en las opciones de tratamiento, ya que algunos tratamientos se orientan a células con ciertos marcadores.
Etapas y extensión
Clasificación de la enfermedad
Una parte esencial del diagnóstico es la stagificación o clasificación de la severidad, que determina cuánto ha crecido el tumor y si se ha extendido a tejidos vecinos o a otras localizaciones del cuerpo. En términos generales:
- Cáncer de laringe en sus fases tempranas: fases 0, 1 y 2, en las que el tumor es pequeño y no se ha diseminado fuera de la laringe.
- Cáncer de laringe avanzado: fases 3 y 4, en las que el tumor es más grande y puede haber afectación de las cuerdas vocales, ganglios linfáticos u otros órganos.
Diseminación inicial
Si el cáncer se propaga fuera de la laringe, puede invadir estructuras cercanas como la tiroides, la tráquea, el esófago, la lengua, los pulmones, el hígado y los huesos. Este patrón de extensión afecta las opciones de tratamiento y el pronóstico, por lo que es fundamental evaluarlo con pruebas adecuadas.
Tratamiento y manejo
Enfoques terapéuticos
El tratamiento del cáncer de laringe puede involucrar uno o una combinación de las siguientes modalidades, con el objetivo de eliminar la enfermedad y, cuando sea posible, preservar la función de la laringe y la voz:
- Radioterapia: los oncólogos de radioterapia emplean haces de alta energía para destruir las células cancerosas, concentrando la radiación en el tumor y reduciendo el daño a los tejidos sanos circundantes.
- Quimioterapia: se utilizan fármacos para eliminar o ralentizar el crecimiento de las células cancerosas, generalmente administrados por vía intravenosa. La quimioterapia puede producir efectos secundarios que deben ser manejados por el equipo médico.
- Inmunoterapia (terapia Biológica): aprovecha el sistema inmunitario del propio organismo para ayudar a combatir las células cancerosas.
- Terapia dirigida: tratamientos que se enfocan en proteínas específicas que permiten la multiplicación de las células tumorales, limitando su crecimiento.
- Cirugía: en tumores de laringe en etapas tempranas, la intervención puede eliminar el tumor preservando la laringe y, por ende, la capacidad de hablar y deglutir. En casos más avanzados, es posible que se requiera una laringectomía total, que implica la extracción completa de la laringe.
Procedimientos quirúrgicos de laringe
La cirugía busca eliminar el cáncer conservando la mayor parte posible de la función de la laringe. Las técnicas quirúrgicas pueden incluir:
- Cordectomía: retiro de parte o de una cuerda vocal, a menudo por vía oral.
- Laringectomía supraglótica: resección de la supraglótica (parte superior de la laringe), ya sea a través del cuello o por la vía oral.
- Hemilaringectomía: extirpación de la mitad de la laringe, con el objetivo de conservar la voz.
- Laringectomía parcial: eliminación de una porción de la laringe para mantener la capacidad de hablar.
- Laringectomía total: extracción completa de la laringe, con apertura de una vía de aire en el cuello.
- Tiroidectomía: extirpación de la glándula tiroides (total o parcial).
- Cirugía con láser: resección de un tumor mediante un haz láser, en procedimientos con menor sangrado.
Cómo decide el equipo la mejor opción terapéutica
Para los cánceres de laringe en etapas tempranas, es frecuente que se recomiende cirugía o radioterapia, y la evidencia sugiere que ambas opciones pueden ser efectivas. La decisión se toma considerando múltiples factores, entre ellos:
- Preservación de la voz y la deglución tras el tratamiento.
- Preferencias del paciente, deseos y capacidad para seguir el plan terapéutico.
- Edad y estado de salud general.
- Presencia de otras condiciones médicas.
- Demandas a la voz, especialmente si depende del habla para su trabajo.
- Calidad de la voz y su uso actual o previsto.
- Si hay antecedentes de tabaquismo o consumo actual de tabaco.
- Capacidad para respirar adecuadamente y disponibilidad de apoyo social.
Pronóstico y vida después del tratamiento
Seguimiento y manejo tras la intervención
Después del tratamiento, es habitual realizar un seguimiento estrecho para verificar la recuperación y detectar posibles complicaciones o recurrencias. Los aspectos que suelen abordarse durante el seguimiento incluyen:
- Control del dolor y manejo de molestias.
- Detección y tratamiento de problemas de deglución o mucositis (úlceras en el tracto digestivo).
- Asesoría dietética para asegurar una nutrición adecuada durante la fase de recuperación.
- Posibles terapias físicas para reducir cicatrices en el cuello o para mejorar la apertura de la boca.
Pronóstico general
El pronóstico depende de varios factores, entre ellos el estadio de la enfermedad, la edad y el estado general de salud. En general, los cánceres de laringe en etapas tempranas tienen una tasa de curación mejor; los casos avanzados que ya se han extendido a otras áreas tienen un pronóstico más reservado. Aun así, el cáncer de laringe avanzado puede curarse en algunos pacientes.
Si la enfermedad regresa, suele ocurrir dentro de los dos o tres años posteriores al tratamiento. Después de cinco años, el riesgo de recurrencia es muy bajo. Sin embargo, continuar evitando el consumo de tabaco y el abuso de alcohol es crucial, ya que estas conductas aumentan el riesgo de desarrollar nuevos cánceres en la región.
¿Tendré una estoma?
Si se realiza una laringectomía total, el cirujano puede crear una vía respiratoria nueva en la garganta llamada estoma. Esta vía puede ser permanente o temporal. Cuidados del estoma incluyen:
- Revisarlo a diario para asegurarse de que está limpio y libre de mucosidad.
- Eliminar la mucosidad mediante tos controlada o con suero fisiológico y una tela suave.
- Mantenerlo húmedo con spray de solución salina.
- Lavar la zona con agua y jabón suave cuando corresponda.
- No sumergir el estoma en agua.
- Protegerlo cubriéndolo para evitar polvo y durante actividades como el afeitado o la ducha.
Prevención y detección temprana
Medidas para reducir el riesgo
Aunque no se puede prevenir por completo el cáncer de laringe, sí es posible disminuir el riesgo adoptando hábitos saludables:
- Dejar de fumar y evitar todo producto de tabaco.
- Limitar el consumo de alcohol y recibir tratamiento para trastornos de uso.
- Mantener una dieta saludable para favorecer la salud general.
Detección temprana y cribado
No existe un cribado rutinario específico para el cáncer de laringe. Sin embargo, ante la presencia de ronquera persistente, cambios de voz u otros signos, es fundamental consultar a un profesional de la salud. La detección temprana facilita un tratamiento más eficaz y mejora las posibilidades de curación.
Vida diaria y cuidados tras el tratamiento
Cuidados para quienes han recibido una laringectomía total
Si se ha realizado una laringectomía total y se ha creado un estoma, es esencial evitar fumar y mantener un estilo de vida libre de tabaco para reducir el riesgo de nuevas neoplasias. El proceso de recuperación y la adaptación a la nueva vía respiratoria requieren apoyo y educación por parte del equipo médico y de rehabilitación.
Uso de la voz tras el tratamiento
La posibilidad de recuperar la voz tras el tratamiento depende del tipo de intervención realizada:
- Si se ha realizado una laringectomía total, es necesario aprender una forma alternativa de comunicarse. Un<|vq_10622|> oferecer un entrenamiento con un terapeuta del habla. En estos casos, la voz convencional no es recuperada, pero existen métodos de comunicación y rehabilitación que facilitan la expresión verbal.
- Si la cirugía ha sido menos extensa o solo se han afectado algunas partes de la laringe, la voz puede recuperarse con el tiempo, aunque puede presentar cambios en tono o claridad en comparación con la situación previa.
- Tratamientos como la radioterapia pueden producir afectación temporal de la voz, que tiende a mejorar a medida que la laringe se recupera.
Equipo de atención y coordinación
Quién participa en el manejo del cáncer de laringe
Un equipo multidisciplinario suele encargarse del diagnóstico, tratamiento y seguimiento de la enfermedad. Entre los profesionales implicados se encuentran:
- Cirujanos de cabeza y cuello (otorrinolaringólogos) con entrenamiento específico en resección de cánceres de la región superior.
- Oncólogos de radioterapia que planifican y administran la radioterapia.
- Oncólogos médicos que administran quimioterapia y otros medicamentos sistémicos.
- Dentistas y cirujanos orales que realizan evaluaciones bucales, radiografías y tratamientos dentales durante el periodo de tratamiento.
- Logopedas o terapeutas del habla y lenguaje, especialistas en evaluar y tratar trastornos de voz, habla, lenguaje, cognición y deglución.
- Dietistas registrados que ayudan a planificar una dieta adecuada durante la enfermedad y la recuperación.
- Trabajadores sociales que atienden aspectos psicosociales, ofrecen información sobre recursos y apoyo familiar y financiero.
- Proveedores de atención primaria que pueden supervisar la atención médica general durante el tratamiento.
Preguntas útiles para su médico
Si a usted le han diagnosticado cáncer de laringe, considere plantear a su equipo médico preguntas como:
- ¿Qué estadio tiene el cáncer?
- ¿Qué opciones de tratamiento son las más adecuadas para mi caso?
- Cómo influirá el tratamiento en mi habla, mi respiración y mi deglución?
- Necesitaré rehabilitación después del tratamiento?
- Cuál es el riesgo de recurrencia y cómo se controlará?
- Qué puedo hacer para mantenerme saludable durante y después del tratamiento?
Vídeo sobre Cáncer de la laringe: síntomas, causas y tratamiento
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.