Vidaliax VIDALIAX

Canaliculitis: qué es, causas y tratamiento

mdsearchlight.com

La canaliculitis es la inflamación e infección de los pequeños conductos lagrimales que permiten drenar las lágrimas desde el ojo hacia el sistema lacrimal. En los cuatro canalículos (dos en cada ojo) la inflamación provoca enrojecimiento, dolor y secreción acuosa, especialmente en la zona más cercana a la nariz. Aunque no es una condición frecuente, puede presentarse en personas de cualquier edad, y su manejo adecuado depende de un diagnóstico preciso y de un plan de tratamiento que puede incluir antibióticos, medidas locales y, en algunos casos, intervención quirúrgica. Este artículo resume qué es la canaliculitis, quiénes están en riesgo, sus causas y síntomas, cómo se diagnostica y trata, qué esperar durante la recuperación, y cómo prevenirla y convivir con ella a largo plazo.

Qué es la canaliculitis

La canaliculitis es la inflamación de los canalículos lacrimales, las pequeñas vías por las que drenan las lágrimas desde la superficie del ojo hacia el interior de la nariz. Cada ojo posee dos canalículos en la esquina interna: uno superior y otro inferior. Su función es garantizar que las lágrimas circulen adecuadamente y se evaporen o se absorban sin dejar estancamientos. Cuando se infectan o se irritan, estos conductos pueden volverse dolorosos, enrojecidos y sensibles a la presión, y la secreción puede volverse opaca o turbia. La inflamación suele concentrarse cerca del punto lacrimal, conocido como el punto lacrimal o punctum, que es la entrada de los canalículos en el ojo.

¿A quién afecta?

Cualquier persona puede desarrollar canaliculitis, pero es más común en las mujeres y en personas mayores de 40 años. Aunque no es frecuente, representa entre un 2% y un 4% de las condiciones que afectan al sistema lagrimal. Este dato subraya que, si bien no es una causa habitual de ojo rojo o dolor ocular, debe considerarse en el diagnóstico diferencial ante estos síntomas.

¿Qué tan común es?

La canaliculitis es relativamente poco frecuente en la clínica oftalmológica general. Su presencia puede pasar desapercibida o confundirse con otras condiciones oculares que provocan dolor, enrojecimiento y secreción. Por ello, cuando se presentan signos compatibles, es fundamental una evaluación adecuada para confirmar la inflamación de los canalículos y descartar otros trastornos oculares.

Síntomas y causas

Síntomas

  • Secreción ocular opaca o turbia que puede drenar desde el ojo.
  • Dolor ocular, que puede variar desde leve hasta notable.
  • Relieve al tocar o presionar la zona cercana al punto lacrimal o al canalículo afectado, donde a veces se perciben bultos duros.
  • Enrojecimiento del ojo (conjuntiva inflamada).
  • Pri metidos inflamados alrededor del punctum o del borde del párpado.
  • Ojos llorosos de forma continua o excesiva (epífora).
  • Posible oscurecimiento o coloración de la piel alrededor de los párpados.

Causes

La causa más típica de la canaliculitis es una infección por la bacteria Actinomyces israelii. Sin embargo, los síntomas pueden aparecer también cuando los canalículos se infectan por otros microorganismos, entre ellos:

  • Hongos.
  • Otras bacterias distintas a Actinomyces.
  • Virus.

Adicionalmente, a veces la presencia de tapones de silicona insertados en el punctum para tratar la sequedad ocular puede aflojarse. Estos tapones pueden desplazarse hacia los canalículos y provocar inflamación o infección. La presencia de un tapón u otro objeto alojado en los canalículos facilita un cuadro infeccioso o inflamatorio.

¿Afecta la visión?

Por lo general, la canaliculitis no causa daño visual permanente. Sin embargo, los síntomas como la inflamación y la secreción pueden afectar temporalmente la claridad de la visión y la comodidad para mirar. Si aparece cualquier cambio en la visión, como visión borrosa persistente, es importante consultar a un profesional de la salud ocular para descartar complicaciones y confirmar el tratamiento adecuado.

¿Puede haber lesiones o trauma?

La inflamación puede desarrollarse después de lesiones o traumas oculares que afecten los canalículos. En casos de heridas o traumas severos, puede ocurrir una laceración canalicular, que es una rotura de uno de los canalículos. En estas situaciones, los cirujanos oftalmólogos pueden realizar una reparación de la laceración canalicular para restablecer el drenaje correcto de las lágrimas.

¿Es contagiosa?

No, la canaliculitis no es contagiosa de una persona a otra. Su origen suele ser local, asociado a la infección o irritación de los canalículos en la persona afectada, y no se transmite por contacto directo entre individuos.

Diagnóstico y pruebas

¿Cómo se diagnostica?

Si experimentas síntomas compatibles, es fundamental acudir a un especialista en salud ocular, como un oftalmólogo. Este profesional realiza una evaluación exhaustiva de los ojos, revisa la historia clínica de tus síntomas y examina la zona alrededor del punctum y de los canalículos para identificar signos de inflamación o drenaje anómalo. El examen busca confirmar la inflamación de los canalículos y descartar otras condiciones que pueden presentar dolor, enrojecimiento y secreción ocular.

Pruebas diagnósticas

  • Evaluación clínica detallada que incluye la inspección del ojo y la palpación suave de la zona alrededor del punctum y de los canalículos para detectar secreción que puede drenarse a través de los canalículos.
  • Estimación de la posibilidad de otras condiciones que pueden imitar la canaliculitis, como blefaritis, conjuntivitis, orzuelo u otras causas de dolor ocular.
  • Obtención de una muestra de la secreción ocular para examinarla al microscopio y determinar si hay infección bacteriana y, de ser necesario, identificar el microorganismo causante.»

Tratamiento y manejo

Tratamiento médico

El objetivo principal del manejo es eliminar la infección bacteriana o reducir la inflamación. Las opciones habituales incluyen:

  • Antibióticos: pueden administrarse por vía oral, aplicarse en crema o ser administrados como gotas oculares. La elección del antibiótico y la duración del tratamiento dependen de la severidad y de la respuesta individual.
  • En algunos casos, el especialista puede realizar una irrigación terapéutica de los ojos con una solución que contiene antibióticos para eliminar secreciones y facilitar la limpieza de los canalículos.

Tratamientos en casa

Además del tratamiento farmacológico, hay medidas que pueden ayudar a acelerar la mejoría y aliviar molestias:

  • : aplicar una compresa tibia suave sobre los ojos cerrados ayuda a disminuir la inflamación y facilita la expulsión de secreciones.
  • de la zona alrededor del canalículo afectado, siguiendo las indicaciones del profesional de la salud para evitar lesiones.

¿Necesitaré cirugía?

En la canaliculitis aguda, el tratamiento inicial suele incluir antibióticos y medidas locales; si estas medidas no logran resolver el cuadro, puede ser necesaria una intervención quirúrgica ambulatoria llamada canaliculotomía para retirar objetos incrustados u obstrucciones dentro de los canalículos. Durante el procedimiento, se puede insertar un pequeño conducto o stent para ayudar al drenaje de lágrimas durante la cicatrización. En algunas ocasiones, la incisión se mantiene abierta durante la curación o puede requerir suturas.

Recuperación posoperatoria

Tras una canaliculotomía, la herida cicatriza gradualmente durante el periodo de recuperación. Si se coloca un stent para facilitar el drenaje, este suele retirarse después de varios meses mediante un procedimiento en consulta. El tiempo de curación varía según la persona y la extensión de la intervención, pero las indicaciones del equipo médico proporcionarán un calendario específico.

Complicaciones posibles

La canaliculitis puede presentar desafíos diagnósticos y de tratamiento. Si no se trata de forma adecuada y oportuna, puede evolucionar hacia un cuadro crónico con síntomas persistentes o recurrencias. En algunas personas sometidas a cirugía, pueden aparecer cicatrices o estenosis del canalículo, lo que podría afectar el drenaje normal de lágrimas a largo plazo. Por ello, la detección temprana y la adherencia al plan terapéutico son esenciales para reducir estos riesgos.

Autocuidado

Es importante mantener una comunicación estrecha con el profesional de la salud si aparece cualquier signo nuevo o si los síntomas empeoran. Debes seguir las instrucciones para el uso correcto de antibióticos y para las medidas domiciliarias. Evita frotar los ojos y mantiene una buena higiene de manos. Si hay dolor intenso, fiebre u otros síntomas sistémicos, consulta de inmediato.

Perspectivas y pronóstico

Qué esperar

La canaliculitis puede requerir tiempo para resolverse por completo. Seguir el régimen de medicación y las indicaciones para el uso de gotas, cremas o antibióticos orales es crucial para lograr una recuperación adecuada. En algunos casos, la curación puede ser más lenta o requerir tratamiento adicional, especialmente si la infección se vuelve crónica.

¿Es curable?

Sí, la canaliculitis es curable cuando se identifica y trata adecuadamente. La intervención temprana y la adherencia al tratamiento aumentan las probabilidades de una resolución completa sin recurrencias. Si persisten síntomas o se experimentan recurrencias, se deben reevaluar las opciones diagnósticas y terapéuticas por un especialista.

Prevención

Cómo reducir el riesgo

  • Evita tocarte los ojos con las manos sin lavar para reducir la introducción de microorganismos en la zona.
  • Cuida las lentes de contacto: mantén una higiene adecuada, límpialas o cámbialas según las recomendaciones y evita usarlas si hay irritación evidente.
  • Deséchate del maquillaje de ojos después de un periodo razonable o si has experimentado una infección ocular para evitar recontaminaciones.
  • Lávate las manos con frecuencia para disminuir la transmisión de gérmenes a los ojos.

Riesgo y vigilancia

La canaliculitis puede ocurrir a cualquier persona, pero ciertos antecedentes, como la presencia de tapones de punctum insertados para tratar la sequedad ocular, pueden aumentar el riesgo. Si ya tienes tapones o has tenido intervenciones previas en el área lacrimal y notas enrojecimiento, dolor, inflamación o secreción, consulta a tu especialista para una evaluación temprana y para evitar complicaciones.

Vida con canaliculitis

Cuándo acudir a tu profesional de la salud

Deberías consultar a tu oftalmólogo si observas signos nuevos o si los síntomas empeoran, persisten o se repiten. Señales de alarma incluyen aumento del dolor, enrojecimiento progresivo, secreción espesa, visión borrosa persistente o malestar ocular que no cede con el tratamiento inicial. Un manejo oportuno y personalizado puede evitar complicaciones y mejorar el pronóstico a largo plazo.

Vídeo sobre Canaliculitis: qué es, causas y tratamiento

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.