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Cálculos salivales: causas, síntomas y tratamiento

calderonpolanco.com

La sialolitosis, o cálculos salivales, es una condición en la que se forman piedras en las glándulas salivales o en sus conductos, lo que dificulta el paso de la saliva. Estas formaciones suelen estar compuestas por sales de calcio y otros minerales, y pueden provocar dolor facial, inflamación y malestar al comer. A continuación se describen las glándulas afectadas, las causas, los síntomas, el diagnóstico, las opciones de tratamiento y las medidas de prevención.

Definición y glándulas implicadas

Los cálculos salivales pueden formarse en cualquiera de las glándulas salivales o en sus conductos. Existen tres pares principales de glándulas salivales:

  • Glándulas parótidas: ubicadas delante de cada oído, son las glándulas salivales mayores y suelen ser las más grandes.
  • Glándulas submandibulares: situadas bajo la mandíbula, cerca del fondo de la boca; producen aproximadamente el 70% de la saliva en la boca y desembocan en el conducto de Wharton.
  • Glándulas sublinguales: ubicadas debajo de la lengua, en el piso de la boca, con conductos más pequeños que pueden verter saliva en la cavidad oral.

La sialolitosis puede afectar cualquiera de estas glándulas, pero en más de 80% de los casos los cálculos se forman en la glándula submandibular y afectan el conducto de Wharton, que es la vía por la cual la saliva de esa glándula llega a la cavidad bucal. Los cálculos en las glándulas parótidas representan aproximadamente 6–15% de los casos, mientras que los de las glándulas sublinguales y las glándulas salivales menores representan alrededor de 2% de las asociaciones de cálculos.

Quiénes pueden verse afectados y frecuencia

La sialolitosis puede presentarse en cualquier persona, pero es más frecuente en hombres de entre 30 y 60 años. Es poco común en la infancia. Aunque es la causa más frecuente de sialadenitis (inflamación de una glándula salival), la condición en sí es relativamente rara, estimándose que los cálculos salivales ocurren en aproximadamente 1 de cada 30,000 personas.

Síntomas y signos

Qué síntomas suelen presentarse

Los síntomas suelen empeorar durante la ingesta y disminuir unas horas después de comer, cuando la glándula intenta producir saliva y la saliva queda obstruida por el cálculo. Los signos más comunes son:

  • Inflamación o hinchazón de la glándula salival.
  • Dificultad para tragar o abrir la boca con facilidad.
  • Boca seca (xerostomía).
  • Sabor extraño en la boca.
  • Abolución o dolor de la zona debajo de la lengua y en la mandíbula.
  • Dolor facial o inflamación, especialmente alrededor de la mandíbula o cerca de la oreja.

Es importante destacar que algunas personas pueden presentar la sialolitosis con pocos o ningún síntoma y descubrir la condición de forma incidental durante exploraciones por otros motivos.

Qué causa la formación de cálculos

Las causas se asocian con condiciones que aumentan la concentración de sales en la saliva o que la vuelven más espesa. Entre los factores de riesgo o precipitantes se incluyen:

  • Deshidratación, que reduce el flujo salival y favorece la deposición de minerales.
  • Enfermedades autoinmunes, como lupus o síndrome de Sjögren.
  • Determinados medicamentos, como diuréticos, que pueden disminuir la cantidad de saliva.
  • Tabaquismo y otros hábitos de riesgo.
  • Trauma o daño a las glándulas salivales.
  • Radioterapia de la cavidad oral.

En algunos casos, puede formarse un cálculo sin una causa aparente identificable, sin presentar factores de riesgo claros.

¿Son contagiosos los cálculos salivales?

No, los cálculos salivales en sí no son contagiosos. Sin embargo, si existe una infección viral o bacteriana de la glándula salival, esa infección podría contagiarse a otras personas a través de mecanismos habituales de transmisión de infecciones.

Diagnóstico

Cómo se identifica la sialolitosis

El diagnóstico suele realizarse mediante un examen físico, donde el profesional de la salud palpando la región facial y cervical puede detectar hinchazón, dolor o masas a nivel de la glándula afectada. También se examina la cavidad oral para observar el conducto o la salida de saliva y para detectar signos de inflamación o ductal obstaculización.

Pruebas y pruebas de imagen

En algunos casos, se solicitan pruebas de imagen para confirmar la presencia de cálculos, su ubicación y la extensión de la afectación. Las pruebas pueden incluir:

  • Radiografías (RX) de la región facial o mandibular para detectar cálculos radiopacos.
  • Tomografía computarizada (TC) para una visualización detallada de la glándula y de la anatomía ductal.
  • Resonancia magnética (RM) para evaluar tejidos blandos y la glándula en casos complejos.

En algunas situaciones, se puede solicitar una gammagrafía de glándulas salivales o "salivary gland scan" para evaluar el drenaje y la función salival. En este procedimiento se inyecta un trazador radioactivo en una vena y se utiliza una cámara gamma para obtener imágenes. Hacia la mitad del estudio, se puede estimular la salivación con un estímulo cítrico (como limón) para observar la respuesta de las glándulas y determinar la cantidad de saliva que permanece en los conductos.

Manejo y tratamiento

Enfoque general

El tratamiento de la sialolitosis depende del tamaño y la ubicación del cálculo. Las opciones incluyen medidas de autocuidado en casa, antibióticos en caso de infección, extracción del cálculo en consulta y, en casos más complejos, intervenciones quirúrgicas. En la mayoría de los casos, los síntomas pueden resolverse con tratamiento conservador y medidas para favorecer el paso de la saliva.

Remedios en casa

Durante el manejo inicial, o cuando el cálculo está cerca de la salida del conducto, se pueden aplicar medidas simples para favorecer el drenaje y el alivio de los síntomas:

  • Hidratación adecuada bebiendo abundante agua para diluir la saliva y facilitar su flujo.
  • Aplicación de calor suave en la zona afectada para aliviar el dolor y favorecer la circulación.
  • Masajes suaves alrededor de la glándula para facilitar la movilización del cálculo hacia la salida.
  • Estimulación de la saliva mediante el uso de caramelos ácidos o limones para inducir la producción de saliva y ayudar a expulsarlo.

Antibióticos

Si se desarrolla una infección de la glándula salival como resultado de la obstrucción, puede indicarse un tratamiento con antibióticos. Es fundamental tomarlos exactamente como se indica y completar el ciclo incluso si los síntomas mejoran antes de terminar el tratamiento.

Extracción en consulta

Si el cálculo no se resuelve con medidas conservadoras, el profesional de la salud puede intentar retirar el cálculo de forma ambulatoria mediante exploración con instrumentos suaves para eliminar la obstrucción.

Cirugía y abordajes intervencionistas

Cuando el cálculo es grande, está ubicado en un área de difícil acceso o cuando hay complicaciones, pueden requerirse intervenciones más avanzadas:

  • Cirugía con endoscopio: se introduce un endoscopio a través del conducto afectado para localizar y retirar el cálculo con instrumentos especializados. En algunos casos, puede ser necesaria una incisión pequeña para facilitar la extracción.
  • Extirpación de la glándula: en situaciones raras, cuando hay dolor intenso, recurrencia frecuente o la localización impide la extracción conservadora, puede considerarse la resección quirúrgica de la glándula afectada.

Pronóstico y complicaciones

Qué esperar tras el tratamiento

Con frecuencia, los síntomas de obstrucción salival mejoran una vez que el cálculo se desplaza o se elimina. El dolor y la inflamación tienden a disminuir en las horas siguientes al tratamiento adecuado y la saliva recobra su flujo normal con el tiempo.

Qué sucede si no se trata

Si la obstrucción persiste y no se tratan las manifestaciones, existe el riesgo de desarrollar infecciones o abscesos que pueden extenderse a otros espacios del cuello. Una infección no tratada puede complicarse y requerir atención médica urgente.

Prevención

Medidas para reducir el riesgo

  • Hidratación adecuada para mantener la saliva más fluida y facilitar su drenaje.
  • No fumar y evitar hábitos que afecten la salud oral y las glándulas salivales.
  • Higiene oral adecuada para prevenir infecciones y mantener un ambiente bucal saludable.
  • Si aparece dolor o molestia en las glándulas, tentativamente estimular la salivación con caramelos ácidos y masajear suavemente la zona puede ayudar a promover el paso de posibles cálculos.

Vivir con

Cuándo consultar a un profesional

Si los síntomas persisten por más de dos semanas sin mejora, o si se desarrolla dolor intenso y enrojecimiento de la piel sobre la glándula afectada, es importante buscar asesoría médica para evaluar opciones de tratamiento y descartar complicaciones.

Preguntas frecuentes

Diferencia entre sialolitos y sialadenitis

Sialolitos se refiere a los cálculos o piedras dentro de una glándula salival o su conducto. Sialadenitis es la inflamación o infección de una glándula salival, que puede o no estar asociada a la presencia de cálculos. Los cálculos pueden provocar sialadenitis si bloquean el conducto y favorecen la infección, pero no siempre ocurre.

Vídeo sobre Cálculos salivales: causas, síntomas y tratamiento

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.