Asfixia: Prevención, Causas, Síntomas y Tratamiento
La asfixia es una emergencia médica en la que el organismo no recibe suficiente oxígeno para sus tejidos vitales. Puede deberse a una obstrucción de la vía aérea, a un problema de oxígeno en el ambiente o a una combinación de factores que impiden la entrada de oxígeno a los pulmones. Sus manifestaciones varían desde dificultad para respirar y confusión hasta pérdida de conciencia y, en casos graves, muerte. Este artículo explica qué es la asfixia, sus tipos, síntomas, causas, diagnóstico, tratamiento, pronóstico y principios básicos de prevención.
Qué es la asfixia y terminología relacionada
La asfixia, también llamada asfixia o sofocación, es el estado en que el cuerpo no logra obtener oxígeno adecuado. Este fenómeno afecta la respiración y puede provocar desmayo o pérdida de conciencia, con riesgo de desenlaces graves. Existen varios términos que se usan para describir este fenómeno: asfixia, asfixia por oxígeno insuficiente y sufocación.
Principales tipos de asfixia
- Asfixia mecánica: ocurre cuando un objeto o una fuerza física impide la entrada de aire o impide la respiración, incluida la posición corporal que dificulta la respiración.
- Asfixia traumática: una forma de asfixia mecánica provocada por una fuerza externa significativa sobre el tórax o el pecho, que puede hacer que la sangre regrese por las venas hacia el cuello y el cerebro.
- Asfixia perinatal: se refiere a la falta de oxígeno que puede ocurrir justo antes, durante o después del parto en un bebé.
- Asfixia compresiva: otra variante de la asfixia mecánica, causada por una presión externa intensa sobre el pecho o el abdomen. Ejemplos incluyen aglomeraciones grandes que presionan el cuerpo o alguien que se sienta o se inclina sobre el pecho de una persona.
Frecuencia y repercusiones
La asfixia es una condición relativamente frecuente y potencialmente mortal si no se actúa de inmediato. En 2016, casi 19.000 personas en Estados Unidos fallecieron por asfixia. Entre 2018 y 2019, la asfixia fue la principal causa de muerte accidental en niños menores de 1 año.
Cómo puede afectar la asfixia al cuerpo
Obstrucción por objeto extraño
Cuando un objeto externo obstruye la vía aérea, el cuerpo acumula dióxido de carbono (hipercapnia) y el oxígeno no puede llegar a los tejidos (hipoxia). El esfuerzo para volver a respirar puede ser intenso y dar signos que asustan a quien presencia la situación: los ojos pueden descolocarse, la piel puede cambiar de color y las manos pueden intentar agarrarse la garganta; a veces hay tos débil. A medida que avanza la falta de oxígeno, la presión arterial y la frecuencia cardíaca pueden subir bruscamente, la acidez de la sangre (pH) puede bajar y el cuerpo libera catecolaminas, hormonas que organizan la respuesta de lucha o huida. Si no se elimina la obstrucción de forma rápida, la presión arterial puede caer y el corazón puede ralentizarse; en un plazo de cuatro a cinco minutos, podría producirse un paro cardíaco.
Ahogamiento
En aproximadamente un 10% de los casos de ahogamiento, las cuerdas vocales entran en un estado de contracción repentina ( laringoespasmo ) al respirar por primera vez, lo que impide el paso de agua y provoca la asfixia antes de que haya entrada de líquido en los pulmones. En el resto de los casos (aproximadamente 90%), los músculos que separan las cuerdas vocales se relajan y el agua entra en los pulmones. El cuerpo absorbe rápidamente el agua dulce, lo que diluye el plasma sanguíneo y puede provocar hemólisis; en el caso de agua salada, se provoca extracción de líquidos desde el sistema circulatorio hacia los pulmones, reduciendo el volumen de plasma. Estas diferencias influyen en la gravedad y manejo del paciente después del incidente.
Síntomas y causas
Síntomas de la asfixia
- Disnea o dificultad para respirar.
- Respiración rápida o profunda (hiperventilación).
- Pérdida de conciencia.
- Tos persistente o inefectiva.
- Voz ronca o áspera.
- Incapacidad para hablar debido a la dificultad para respirar.
- Cambios en la coloración de la cara o los labios (rojos, morados, azul o gris).
- Dificultad para tragar.
- Pérdida de memoria o desorientación.
- Pérdida de control de la vejiga o el intestino.
- Mareos y dolor de cabeza.
Causas de la asfixia
- Alergia grave (anafilaxia): puede causar dificultad respiratoria severa, vómitos y hinchazón de manos, pies y cara.
- Asma: una condición crónica que afecta los pulmones; desencadenantes comunes incluyen ejercicio, contacto con pelos de mascotas y humo de tabaco.
- Asfixia posicional: la posición del cuerpo impide que el aire entre; es más frecuente en recién nacidos o infantes que no son suficientemente fuertes para cambiar de posición.
- Asfixia química: inhalación de sustancias que sustituyen el oxígeno en los pulmones, impidiendo que oxígeno llegue a otras partes del cuerpo. Sustancias químicas que pueden causar esto incluyen monóxido de carbono, cianuro, sulfuro de hidrógeno y productos de limpieza del hogar.
- Sobredosis de opioides: los opioides pueden disminuir la respiración y terminar en paro respiratorio si se consumen en exceso.
- Ahogamiento: la asfixia que resulta de sumergirse la cabeza en un líquido (generalmente agua).
- Obstrucción por objeto extranjero: objetos que bloquean las vías respiratorias, lo que puede ocurrir por tragar la comida de forma inapropiada o por aspirar vómito durante intoxicación alcohólica.
- Arastramiento o estrangulación: la obstrucción de la vía aérea por la mano, una cuerda u otro objeto alrededor del cuello.
Diagnóstico y pruebas
Cómo se diagnostica la asfixia
La asfixia es una emergencia médica que requiere atención inmediata. Si alguien repentinamente no puede respirar, es crucial preguntar si se está ahogando. En caso de que no pueda responder, observe las señales siguientes:
- Se agarra la garganta, el gesto universal de señalización de atragantamiento.
- Tos poco profunda o ruido al respirar (sibilancias).
- Imposibilidad para hablar o llanto débil.
- Desmayo o pérdida de conciencia.
En niños pequeños, cualquier cambio en la respiración, llanto débil o tos superficial debe considerarse un signo de alerta y requerir atención médica rápida.
Pruebas diagnósticas
Si la obstrucción de la vía aérea es parcial, el profesional de salud puede solicitar radiografías o una broncoscopia para localizar y/o retirar la obstrucción.
Manejo y tratamiento
Qué hacer ante la asfixia
El tratamiento depende de la causa subyacente de la dificultad respiratoria. Las intervenciones pueden incluir:
- Reanimación cardiopulmonar (RCP): las compresiones torácicas ayudan a mantener la circulación sanguínea hacia los órganos vitales hasta que el latido cardíaco vuelva.
- Maniobra de Heimlich: maniobras de empuje abdominales para desalojar obstrucciones de la vía aérea en personas conscientes que no pueden respirar.
- Medicamentos: pueden usarse según la causa, por ejemplo, un inhalador para el asma, adrenalina (Epipen) para reacciones alérgicas o naloxona (Narcan) para sobredosis de opioides.
- Resucitación boca a boca: puede emplearse para estimular la respiración en personas que han ahogado o que han sufrido sobredosis de opioides.
- Terapia de oxígeno: suministro de oxígeno mediante una mascarilla, un tubo nasal o un soporte ventilatorio para mejorar la oxigenación.
Pronóstico y posibilidades a largo plazo
El pronóstico suele ser favorable si se identifica y trata de forma inmediata la causa subyacente de la asfixia. Sin embargo, la ausencia de intervención rápida puede conllevar efectos a largo plazo como daño cerebral, daño vascular o incluso la muerte.
Prevención
La prevención de la asfixia se apoya en la vigilancia, la educación y la preparación para emergencias. Algunas medidas clave son:
- Si alguien no puede respirar, llamar de inmediato a emergencias (p. ej., 911 en algunos lugares) y no demorar la atención médica.
- Al comer, masticar lentamente y esperar a tragar antes de hablar; supervisar a niños pequeños durante las comidas para evitar atragantamientos y enseñarles a comer en porciones pequeñas y a no hablar mientras mastican.
- Si se sospecha de alergias alimentarias, llevar siempre un EpiPen u otro tratamiento de emergencia, revisar la etiqueta de ingredientes y evitar exposiciones conocidas.
- Si hay dificultad para nadar, hacerlo acompañado y, de ser posible, usar un chaleco salvavidas.
- Mantener un inhalador disponible si hay antecedentes de asma y saber su uso correcto.
- Instalar detectores de monóxido de carbono en el hogar y realizar inspecciones anuales de aparatos que funcionen con combustibles (calefacción, calentador de agua, horno) para reducir el riesgo de asfixia por sustancias químicas.
Preguntas útiles para hacer a tu equipo de salud
- Qué debo hacer si alguien no respira? y cuál es el primer paso en casa?
- Tendré efectos a largo plazo si la persona afectada no recibe tratamiento inmediato?
- ¿Tengo alergias alimentarias? y debo buscar atención de un alergólogo?
- Qué medidas específicas de prevención puedo adoptar en casa para mis familiares?
- Qué señales de alerta deben indicar buscar atención de emergencia de forma inmediata?
Vídeo sobre Asfixia: Prevención, Causas, Síntomas y Tratamiento
Bibliografía
Autor
Íñigo Aranda
Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar.
Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.