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Anismo (defecación disinérgica): Causas y Síntomas

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El anismus, o defecación disinérgica, es una disfunción del suelo pélvico que dificulta la evacuación y frecuentemente provoca estreñimiento crónico. Se debe a una coordinación inadecuada de los músculos del ano y del recto, así como de los nervios que los controlan. Este artículo describe qué es el anismus, cuánta gente se ve afectada, qué síntomas aparecen, cómo se diagnostica y las opciones de tratamiento disponibles basadas en la evidencia clínica.

Qué es el anismus y cómo se manifiesta

El anismus es un trastorno funcional de la defecación que se agrupa dentro de las disfunciones del control del suelo pélvico. En la forma más frecuente, el tono excesivo del suelo pélvico impide que los músculos responsables de la evacuación se relajen cuando la persona intenta defecar. En otras personas, se observa una contracción paradójica de los músculos al intentar empujar, lo que obstaculiza la salida de las heces. Otra manifestación corresponde a la dificultad para coordinar la contracción y relajación de los músculos necesarios para generar un impulso suficiente y expulsar las heces de forma eficaz. aproximadamente la mitad de las personas con este cuadro presentan una alteración de la capacidad de percibir la necesidad de defecar o una menor sensibilidad rectal.

Frecuencia y población afectada

  • El trastorno de defecación disinérgica se estima que representa entre el 15% y el 25% de todos los casos de estreñimiento crónico.
  • El estreñimiento crónico, a su vez, se estima que afecta entre un 10% y un 20% de la población mundial.
  • La condición es aproximadamente el doble de frecuente en mujeres que en hombres.
  • La presencia de anismus es más común después de los 65 años.

Quiénes se ven más afectados

  • Alrededor de un tercio de las personas con anismus desarrolla la condición en la niñez.
  • Otro tercio presenta la afección tras un evento importante, como el parto o una lesión.
  • El restante 40% desarrolla la condición por motivos desconocidos.
  • La evidencia sugiere que la mayor parte de los casos podrían ser conductas adquiridas, ya sea de forma consciente o inconsciente, en respuesta a factores psicosociales o a patrones de estreñimiento previos.

Síntomas y causas

Qué provoca el anismus

El anismus es considerado un trastorno funcional, lo que significa que su causa exacta no permanece ligada a una enfermedad orgánica o neurológica identificable. Es posible que se trate de una adaptación aprendida al estrés, a traumas previos o a la tensión crónica asociada con el estreñimiento y el esforzarse excesivamente durante la defecación. Aunque la fisiopatología precisa puede variar entre individuos, la disincronía muscular y la hipertonía regional son elementos centrales en la mayoría de los casos.

Factores de riesgo y condiciones asociadas

  • Presencia de úlceras rectales u otros signos de irritación local.
  • Asociación con síndrome del intestino irritable con estreñimiento (IBS-C).
  • Retraso en el tránsito colónico (transito lento) que prolonga el paso de las heces.
  • Historia de estreñimiento crónico desde la infancia.
  • Hiposensibilidad o disminución de la recepción de señales rectales (hiposensibilidad rectal).
  • Trastornos psicológicos o estado emocional altera la función intestinal.
  • Uso prolongado de opiáceos u otros fármacos que afectan la motilidad intestinal.

Manifestaciones clínicas habituales

  • Frecuencia defecatoria reducida, habitualmente menos de tres evacuaciones por semana.
  • Esfuerzo excesivo durante la defecación (tenesmo o pujo intenso).
  • Sensación de evacuación incompleta o de que no salen todas las heces.
  • Heces duras y dolorosas al evacuar.
  • Necesidad de ayudar a eliminar las heces con los dedos o con maniobras de ayuda externa.
  • Distensión abdominal y sensación de hinchazón.
  • Dolor o molestia anal y en la región perianal.

Es importante reconocer que, aunque estos síntomas son comunes en el anismus, pueden superponerse con otras condiciones gastrointestinales. Informar con claridad al profesional de salud permite una evaluación adecuada y evita retrasos diagnósticos.

Diagnóstico y pruebas

Antes de confirmar el diagnóstico de defecación disinérgica, el equipo médico debe descartar otras causas estructurales y metabólicas habituales de la constipación. Esto puede incluir exploraciones rectales iniciales y, si corresponde, estudios endoscópicos simples. El diagnóstico de anismus se establece cuando se obtiene un resultado positivo en al menos dos de las pruebas especificadas a continuación.

Pruebas diagnósticas clave

Anorectal manometría

La manometría anorectal mide las contracciones y relajaciones de los músculos anales y rectales. Se introduce un catéter flexible con un globo al final dentro del canal anal y se inflan el globo de forma controlada para simular el esfuerzo de defecar. El equipo registra la actividad muscular y evalúa varias respuestas:

  • Capacidad de generar un fuerza de empuje adecuada.
  • Relajación suficiente de los músculos del esfínter anal durante el pujo.
  • Presencia de contracción o tensiones excesivas al pujar (contracción paradójica).
  • Nivel de sensación rectal reportada como dentro de los valores normales.

Prueba de expulsión del globo

La prueba de expulsión de globo evalúa el tiempo necesario para expulsar un globo inflado con agua tibia colocado en el recto, simulando la salida de una heces. El procedimiento se realiza en una posición sentada y con la persona en privacidad. Si la expulsión tarda más de un minuto, sugiere disfunción del piso pélvico y puede apoyar el diagnóstico de anismus.

Defecografía

La defecografía es una prueba de imágenes que puede ser por rayos X o por resonancia magnética para observar los movimientos internos durante la defecación. Se introduce una pasta clínica que simula las heces para que la persona evacue en un entorno controlado, mientras se visualizan las imágenes en tiempo real. Este estudio ayuda a identificar disfunción del suelo pélvico u otras anormalidades estructurales que podrían contribuir al problema.

Estudio de marcadores de Sitz

El estudio de marcadores de Sitz evalúa la velocidad de tránsito intestinal. Se administra una cápsula que contiene pequeños marcadores que son visibles en radiografías. Tras cinco días, se realiza una radiografía para verificar la ubicación de los marcadores. Si persisten en el colon, indica un transito intestinal lento, lo que puede contribuir al estreñimiento crónico y orientar hacia el manejo adecuado.

Manejo y tratamiento

El tratamiento del anismus se centra en mejorar la coordinación muscular y reducir los síntomas de estreñimiento. Entre las intervenciones disponibles, la biofeedback es la más eficaz hasta la fecha, con tasas de éxito reportadas cercanas a un 80% en determinados escenarios. El manejo puede combinarse con otras estrategias, especialmente cuando la biofeedback no es suficiente o no está disponible.

Biofeedback

La biofeedback es una intervención de fisioterapia mente-cuerpo que enseña a activar y relajar de forma voluntaria los músculos del suelo pélvico. Es un proceso guiado por un terapeuta, que utiliza sensores en la piel para monitorear señales como la actividad muscular y otros indicadores fisiológicos, y las muestra en una pantalla para que el paciente observe y aprenda. Durante las sesiones, el profesional guía al paciente a través de ejercicios de activación muscular, relajación y coordinación para lograr una expulsión efectiva de las heces. En la práctica, la biofeedback busca:

  • Mejorar la coordinación entre los músculos implicados en la defecación.
  • Permitir un empuje eficaz y una relajación suficiente del esfínter anal durante la defecación.
  • Ajustar la sensación rectal, cuando esté afectada, para aumentar la conciencia de la necesidad de evacuar y la respuesta adecuada.

Medidas de estilo de vida

Independientemente de la biofeedback, se pueden aplicar recomendaciones de estilo de vida para favorecer evacuaciones regulares y disminuir la molestia. Estas pautas suelen ser útiles como acompañamiento y pueden intensificarse si hay otras condiciones concomitantes. Entre ellas se destacan:

  • Evitar medicamentos que provoquen estreñimiento cuando sea posible.
  • Beber suficiente líquido a lo largo del día.
  • Aumentar la ingesta de fibra a través de la dieta, salvo indicación contraria.
  • Realizar caminatas o actividad física de forma regular, especialmente después de las comidas.
  • Ir al baño inmediatamente cuando se sienta la necesidad de defecar, evitando retrasos.
  • Establecer una rutina diaria de defecación a la misma hora si es posible.

Medicamentos para el estreñimiento

Cuando otras estrategias no logran aliviar la constipación, el profesional puede considerar el uso de laxantes u otros fármacos para el estreñimiento. Aunque estos tratamientos no corrigen directamente la disfunción muscular, pueden ayudar a evitar que las heces se vuelvan tan impactadas que sea imposible expulsarlas. La elección de fármacos debe basarse en la severidad de los síntomas y en la respuesta individual.

Botox (toxina botulínica)

La aplicación de toxina botulínica en el suelo pélvico ha sido estudiada como opción experimental para el anismus. En teoría, la toxina relaja los músculos necesarios para evacuar, facilitando el paso de heces. Los resultados han sido mixtos, con una eficacia aproximada en la mitad de los casos y variabilidad según la edad y las características individuales. En la población infantil, la respuesta parece ser más favorable en comparación con adultos.

Pronóstico y perspectivas

El pronóstico para las personas con defecación disinérgica depende en gran medida de la disponibilidad y la respuesta a la biofeedback. Cuando se accede a biofeedback de calidad, existe una probabilidad significativa de mejora sustancial de los síntomas y de la función defecatoria. No obstante, persiste una necesidad de mayor acceso a este tipo de tratamiento en muchos lugares, lo que limita la posibilidad de obtener beneficio en algunos pacientes.

Además de la biofeedback, muchos pacientes obtienen alivio moderado o significativo a través de una combinación de medidas de estilo de vida y el uso prudente de medicamentos para el estreñimiento. En los últimos años se están desarrollando y evaluando opciones de tratamiento domiciliarias y de menor costo para ampliar el acceso a las soluciones terapéuticas. En la práctica clínica, la gestión debe ser individualizada, evaluando la severidad de los síntomas, las comorbilidades y las preferencias del paciente.

Vídeo sobre Anismo (defecación disinérgica): Causas y Síntomas

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.