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Aféresis: Células Sanguíneas, Plaquetas y Plasma

nci-media.cancer.gov

La aféresis es un procedimiento médico que permite a los profesionales de la salud obtener o eliminar componentes de la sangre con fines terapéuticos o de donación. Mediante una máquina centrífuga, la sangre se separa en sus elementos y se devuelven al cuerpo aquellos que no se requieren para el tratamiento. Este proceso se utiliza tanto para recoger células específicas como para tratar diversas condiciones médicas.

Qué es la aféresis y sus modalidades principales

En una aféresis, la sangre se extrae del cuerpo, se separa en sus elementos y, según el objetivo, se retienen ciertos componentes para ser usados en tratamiento o para ser donados, mientras que el resto vuelve al paciente o al donante. Existen varias modalidades, cada una enfocada a un elemento sanguíneo concreto o a un proceso terapéutico específico. A continuación se describen las técnicas más habituales y su finalidad general.

  • Leucaféresis: procedimiento para remover glóbulos blancos de la sangre. Se utiliza cuando hay una proliferación anómala de glóbulos blancos o cuando es necesario disminuir su cantidad para aliviar síntomas o complicaciones.
  • Recolección de células madre hematopoyéticas de sangre periférica: técnica empleada para obtener células madre inmaduras que pueden emplearse en un trasplante de médula ósea o de células hematopoyéticas.
  • Fotopheresis: tratamiento de algunas condiciones mediante la extracción de linfocitos y su exposición a luz ultravioleta de tipo A (UVA) antes de devolverlos al cuerpo, con efectos inmunomoduladores.
  • Plasmapéresis (intercambio de plasma): procedimiento en el que se separa y elimina el plasma, sustituyéndolo por una solución comercial o por plasma donado, para tratar diversas condiciones graves.
  • Dépleción de plaquetas: retirada deliberada de plaquetas cuando están presentes en exceso para evitar complicaciones como coágulos o sangrados anómalos, seguido de la devolución de la sangre al usuario.
  • Intercambio de eritrocitos: eliminación de glóbulos rojos no sanos y sustitución por glóbulos rojos donados sanos para mejorar la función circulatoria y la oxigenación de tejidos.

Aplicaciones clínicas: qué enfermedades aborda la aféresis

La aféresis desempeña un papel importante en el manejo de una amplia variedad de condiciones. Puede usarse para preservar células sanas antes de tratamientos intensivos, como la quimioterapia, o para tratar directamente ciertas enfermedades mediante la eliminación de elementos sanguíneos anómalos o la modificación de la respuesta inmunitaria. A continuación se detallan las categorías de enfermedades más relevantes según el uso de la aféresis.

Cánceres de la sangre

  • Leucemia mieloide aguda (LMA): neoplasia hematológica en la que ciertas poblaciones de células sanguíneas se producen de forma desorganizada y acelerada; la aféresis puede utilizarse para recoger células madre o para eliminar células peligrosas en situaciones específicas.
  • Linfomas, incluidas variantes que afectan la piel como el linfoma cutáneo de células T: la aféresis puede formar parte de estrategias para reducir células anómalas o para apoyar el manejo de la enfermedad.
  • Mieloma múltiple: cáncer de células plasmáticas; la aféresis puede emplearse para recoger células madre o facilitar tratamientos complejos que requieren componentes sanguíneos específicos.
  • Macroglobulinemia de Waldenström: trastorno de las células B que produce proteínas anómalas; la aféresis puede emplearse para eliminar la proteína excesiva en ciertos escenarios clínicos.

Trastornos sanguíneos

  • Anemia drepanocítica (anemia de células falciformes): enfermedad hereditaria de los glóbulos rojos en la que la aféresis puede utilizarse para reducir manifestaciones graves o para recolectar parámetros necesarios para el manejo de la enfermedad.
  • Crioglobulinemia: presencia de proteínas inmunitarias anómalas en la sangre que pueden obstruir vasos; la plasmapéresis ayuda a eliminar estas proteínas y a disminuir síntomas.
  • Púrpura trombocitopénica trombótica: alteración hematológica que implica la formación de microcoágulos; la aféresis puede emplearse para eliminar complejos autoinmunes o factores patogénicos y mejorar la función plaquetaria.

Trastornos neurológicos

  • Síndrome de Guillain-Barré: polineuropatía autoinmune; la aféresis, especialmente la plasmaféresis, puede acelerar la recuperación al eliminar anticuerpos que dañan los nervios.
  • Esclerosis múltiple: enfermedad desmielinizante del sistema nervioso central; la plasmaféresis puede considerarse en brotes severos cuando no responden a otros tratamientos.
  • Miastenia gravis: trastorno autoinmune que debilita los músculos; la aféresis puede ayudar a reducir los anticuerpos que interfieren con la transmisión neuromuscular.

la aféresis puede emplearse como parte de estrategias para tratar graft-versus-host disease o para gestionar rechazo de trasplantes de órganos, cuando se busca disminuir la actividad inmunitaria responsable de estas complicaciones.

Detalles prácticos del procedimiento

Cómo prepararse para la aféresis

La preparación varía según el objetivo de la aféresis. Por ejemplo, si se realiza la recolección de células madre periféricas para un trasplante, se pueden administrar fármacos durante varios días para movilizar las células madre desde la médula ósea hacia la sangre. En términos generales, suele ser recomendable estar bien hidratado durante los días previos y seguir las indicaciones específicas del equipo médico. El personal informará sobre la duración estimada del procedimiento, qué medicamentos tomar antes y cualquier restricción dietética o de actividad.

Qué ocurre durante la sesión

  1. Te sentarás en una butaca cómoda o descansarás en una camilla durante el procedimiento.
  2. Se insertarán una o dos agujas en las venas de tus brazos, conectadas a un sistema de catéteres o a una configuración de acceso venoso adecuada.
  3. Una de las líneas transporta la sangre desde tu cuerpo hacia la máquina que separa sus componentes.
  4. La otra línea devuelve a tu organismo los elementos sanguíneos que no se están procesando, o la sangre ya procesada en el caso de ciertos tratamientos.

La duración total varía en función de la modalidad empleada y del objetivo terapéutico. En algunos casos, las sesiones pueden ser relativamente cortas y repetirse a lo largo de varios días o semanas, según lo indique el equipo médico.

Qué ocurre después de la aféresis

La mayoría de las personas puede retomar su rutina habitual tras completar la sesión. Dado que la aféresis se utiliza para diversos fines, la recuperación o el periodo de vigilancia posterior dependen del tipo de procedimiento y de la condición tratada. Es importante seguir las indicaciones del equipo médico sobre la hidratación, la alimentación y la vigilancia de posibles síntomas o efectos a corto plazo.

Riesgos y beneficios

Beneficios

La aféresis facilita obtener el elemento sanguíneo necesario para un tratamiento o para la donación de forma precisa y controlada. Permite conservar células sanas para trasplantes, eliminar elementos que obstaculizan la función normal de la sangre o del sistema inmunitario, y, en ciertos contextos, reducir la carga de sustancias patológicas presentes en la sangre. En conjunto, estos beneficios pueden traducirse en mejoras clínicas, reducción de síntomas y, en ocasiones, salvaguardar la viabilidad de tratamientos esenciales.

Riesgos o complicaciones

Como ocurre con la mayoría de procedimientos médicos, la aféresis puede asociarse a complicaciones. Los profesionales supervisan estrechamente el proceso y tomarán medidas para prevenir o manejar cualquier problema. Entre los riesgos potenciales se destacan:

  • Reacciones alérgicas: algunas personas pueden presentar alergia a componentes del plasma o a las soluciones de sustitución durante la aféresis.
  • Hemorragia: la inserción de una aguja en un vaso sanguíneo puede provocar sangrado excesivo en algunos casos.
  • Formación de coágulos: personas con condiciones predisponentes pueden presentar mayor riesgo de coágulos al momento del procedimiento.
  • Desequilibrio electrolítico: los electrolitos en la sangre pueden fluctuar durante la aféresis, requiriendo vigilancia y corrección.
  • Sobrecarga de líquidos: en raras ocasiones, puede haber retorno de exceso de líquido, provocando hinchazón o estrés cardíaco.
  • Hipocalcemia: la utilización de anticoagulantes para evitar la coagulación puede disminuir los niveles de calcio en sangre.
  • Infección: el riesgo es bajo, pero existe la posibilidad de infección en el sitio de acceso venoso.
  • Hipotensión: la reducción temporal del volumen sanguíneo puede disminuir la presión arterial; puede ser causada por medicamentos anticoagulantes o por vasodilatación.
  • Daño nervioso: la inserción de agujas o catéteres puede afectar nervios y provocar hormigueo, entumecimiento o debilidad en algunos casos.

Cuándo contactar a su equipo de atención

Cuándo llamar a su profesional de la salud

Su equipo de atención explicará qué síntomas podrían sugerir complicaciones o necesitar atención adicional tras una sesión de aféresis. En general, debe ponerse en contacto con su médico si experimenta signos o síntomas que sean más intensos, prolongados o preocupantes de lo esperado. Entre estas señales se incluyen fiebre alta, dolor intenso, sangrado persistente, dificultad para respirar, aturdimiento severo o dolor inusual en el sitio de acceso venoso. No dude en comunicar cualquier molestia o sensación extraña durante o después del procedimiento, ya que la detección temprana de complicaciones facilita una intervención oportuna.

Vídeo sobre Aféresis: Células Sanguíneas, Plaquetas y Plasma

Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.