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Absceso retrofaríngeo: causas, síntomas y tratamiento

scielo.cl

Un absceso retrowharyngé es una acumulación de pus profunda en la parte posterior de la garganta, causada por una infección bacteriana que afecta los ganglios linfáticos del cuello. Es una condición seria que requiere atención médica urgente, especialmente en niños pequeños, aunque puede afectar a personas de cualquier edad. El manejo habitual combina antibióticos, vigilancia médica y, si es necesario, drenaje del pus para proteger la vía aérea y prevenir complicaciones graves.

Descripción y alcance clínico

¿Qué es un absceso retrowaríngeo?

Un absceso retrowaríngeo es una colección de pus ubicada en el espacio retrofaríngeo, es decir, detrás de la garganta. Esta acumulación resulta de una infección que involucra los ganglios linfáticos del cuello. Los ganglios linfáticos, como parte del sistema inmunitario, ayudan a combatir las infecciones; sin embargo, cuando se inflaman y dañan, pueden formarse abscesos que requieren intervención médica. La ubicación del absceso es crítica porque puede comprometer la vía aérea y conducir a complicaciones graves si no se trata a tiempo.

Qué porcentaje de la población se ve afectado y quiénes lo presentan

La ausencia de una frecuencia elevada no evita que este cuadro se presente; sin embargo, es más frecuente en ciertos grupos etarios y sexos:

  • Niños entre 2 y 4 años: los ganglios linfáticos en esta etapa de la vida suelen ser más grandes, lo que los hace más susceptibles a la infección y a la formación de abscesos.
  • Riesgo reducido con la edad: a medida que los niños envejecen, los ganglios linfáticos tienden a disminuir de tamaño, reduciendo la probabilidad de desarrollar este absceso.
  • Predominio masculino: se observa una ligera mayor frecuencia en niños varones.

Frecuencia y tendencias

Aunque considerado poco común, el absceso retrowaríngeo ha mostrado un incremento en casos durante las últimas dos décadas tanto en niños como en adultos. Diversos factores pueden contribuir a este incremento, entre ellos la mayor incidencia de faringitis y, en algunos escenarios, la presencia de bacterias resistentes a antibióticos como el MRSA. La variabilidad de la incidencia subraya la necesidad de diagnóstico oportuno y tratamiento adecuado ante la sospecha clínica.

Síntomas y causas

Señales y síntomas principales

Los síntomas más comunes se deben a la dificultad para que la garganta permita la deglución y al impacto inflamatorio en el cuello. Entre los signos más frecuentes se encuentran:

  • Dolor intenso de garganta y dolor al tragar
  • Dificultad para tragar que puede acompañarse de dolor al tragar
  • Disfagia y babeo en niños: los niños pueden babear debido a la molestia para tragar
  • Dolor de garganta severo y fiebre
  • Ganglios linfáticos inflamados en el cuello
  • Dificultad para respirar o respiración ruidosa, que puede indicar compromiso de la vía aérea
  • Dolor de cabeza intenso y rigidez de cuello
  • Tos y malestar general

En niños, los síntomas pueden ir acompañados de ansiedad o irritabilidad. En algunos casos, la dificultad para tragar es tan marcada que el niño puede presentar babeo excesivo o adoptar posturas que buscan abrir la vía aérea para facilitar la respiración. Ante la presencia de cualquiera de estos signos, se debe buscar atención médica de forma inmediata.

Causas, origen y patogénesis

Origen en la niñez

En niños, los abscesos suelen formarse después de una infección de las vías respiratorias superiores, como sinusitis o infección del oído. La infección primaria se extiende de la mucosa de la garganta hacia los ganglios linfáticos situados en la región posterior, provocando inflamación, daño de los ganglios y, finalmente, la formación de un absceso en ese espacio.

Origen en la edad adulta

En adultos, el absceso retrowaríngeo tiende a formarse tras una lesión en la parte posterior de la garganta. Esta lesión puede deberse a la penetración de un objeto (por ejemplo, un hueso de pollo o de pescado) o a una complicación relacionada con un procedimiento, como una intervención dental, una endoscopia superior o la intubación.

¿Es viral o bacteriano?

La infección que impulsa este absceso suele involucrar a múltiples tipos de bacterias. Entre los microorganismos comúnmente implicados se encuentran:

  • Streptococcus pyogenes
  • Staphylococcus aureus (incluido MRSA)
  • Bacteroides
  • Fusobacterias
  • Peptostreptococcus
  • Porphyromonas
  • Prevotella
  • Veillonella
  • Haemophilus influenzae

Diagnóstico y pruebas

Cómo se realiza el diagnóstico

El diagnóstico se basa en la evaluación clínica y la exploración física por parte de un profesional de la salud. La presencia de dolor intenso al tragar, fiebre, hinchazón de los ganglios del cuello y signos de compromiso respiratorio orientan hacia la sospecha de absceso retrowaríngeo. Para confirmar, se utilizan pruebas de imagen y analíticas de laboratorio:

  • Pruebas de imagen: una radiografía de cuello o una tomografía computarizada (TC) pueden demostrar la presencia del absceso, su tamaño y su relación con la vía aérea.
  • Análisis de sangre: un hemograma completo (CBC) puede mostrar leucocitosis, indicativa de infección.
  • Cultivo bacteriano: se pueden realizar pruebas de cultivo para identificar los microorganismos que provocan la infección y orientar el tratamiento antibiótico.

Rol del especialista

Durante el proceso de diagnóstico y tratamiento, suele participar un especialista en otorrinolaringología (OREL). Este profesional se encarga de la evaluación de la vía aérea, realización de procedimientos diagnósticos y, cuando procede, de la intervención para el drenaje del absceso.

Tratamiento y manejo

Enfoque general

El absceso retrowaríngeo es una infección grave que habitualemente requiere hospitalización. El tratamiento se centra en erradicar la infección y, cuando es necesario, drenar el pus para aliviar la presión y restaurar la vía aérea. El manejo típico incluye una combinación de antibióticos, soporte vital y, en algunos casos, intervención quirúrgica.

Antibióticos

La terapia antibiótica inicial suele ser de amplio espectro para cubrir los principales patógenos involucrados. A partir de los resultados de cultivos, el tratamiento puede ajustarse para dirigir específicamente contra las bacterias identificadas. Las opciones comunes incluyen:

  • Ampicilina-sulbactam
  • Clindamicina
  • Vancomicina
  • Linezolid
  • Amoxicilina-clavulánico

La administración suele ser por vía intravenosa durante la hospitalización, con transición a antibióticos orales una vez que la situación clínica lo permita y haya mejoría clínica y de laboratorio.

Cirugía y drenaje

La decisión de drenaje depende de factores como la< seguridad de la vía aérea y la extensión del absceso. En situaciones en las que el absceso compromete la respiración o no responde al tratamiento conservador, se puede realizar un drenaje quirúrgico. Durante este procedimiento, se garantiza la permeabilidad de la vía aérea y se facilita la salida del pus. En algunos casos, puede requerirse la colocación de un tubo endotraqueal para asegurar la respiración durante la intervención.

Cuidados hospitalarios y soporte

Además de los antibióticos y el drenaje, el manejo hospitalario puede incluir:

  • Oxígeno si la vía aérea está comprometida o hay dificultad respiratoria significativa.
  • Fluidos IV para prevenir la deshidratación cuando hay dificultad para deglutir.
  • Seguimiento clínico estrecho para evaluar la respuesta al tratamiento y detectar posibles complicaciones.

Tras el alta hospitalaria, se recomienda continuar con antibióticos por vía oral durante un periodo indicado por el equipo de salud para asegurar la resolución de la infección y disminuir el riesgo de recidiva.

Pronóstico y riesgos

Qué esperar

Con tratamiento adecuado, el pronóstico de un absceso retrowaríngeo suele ser favorable. La combinación de tratamiento antibiótico y drenaje puede curar la infección. Sin embargo, es fundamental vigilar signos de recurrencia, ya que este absceso puede regresar en aproximadamente 1% a 5% de los casos. Ante cualquier empeoramiento de los síntomas o aparición de fiebre persistente, dolor intenso o dificultad respiratoria, se debe consultar de inmediato a un profesional de la salud.

¿Es una emergencia?

Sí. Un absceso retrowaríngeo puede convertirse en una emergencia si bloquea la vía aérea o conduce a complicaciones sistémicas. La atención temprana es crucial para prevenir consecuencias potencialmente mortales.

Prevención y reducción de riesgos

Medidas preventivas prácticas

La prevención se centra en un manejo oportuno de las infecciones de la garganta y de las vías respiratorias superiores. Las pautas incluyen:

  • No retrasar la atención médica ante signos de infección viral o bacteriana en la garganta, especialmente en niños pequeños.
  • Seguir las indicaciones médicas al primer signo de complicaciones y completar el tratamiento antibiótico prescrito, incluso si los síntomas mejoran.

La detección temprana y la intervención adecuada pueden reducir el riesgo de complicaciones graves asociadas a este absceso.

Vida diaria y seguimiento

Cuidados en casa tras la atención inicial

Después del tratamiento, es importante mantener una vigilancia clínica para asegurarse de que la infección no recurre. Algunas pautas útiles incluyen:

  • Completar la pauta de antibióticos según lo prescrito, aunque se sienta mejor antes de finalizarla.
  • Descansar y mantenerse bien hidratado durante la fase de recuperación.
  • Acudir a controles de seguimiento con el médico o el especialista para confirmar la resolución de la infección y evaluar la vía aérea.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre absceso retrowaríngeo y absceso periamigdalino?

Un absceso retrowaríngeo es una colección de pus que se forma en la región posterior de la garganta, lejos de las amígadas. En cambio, un absceso periamigdalino es una acumulación de pus que se desarrolla alrededor de las amígdalas (en el entorno de estas). Ambos son consecuencia de una infección y requieren tratamiento con antibióticos; en muchos casos puede ser necesario drenaje, pero su localización determina diferencias en el manejo y en el riesgo de complicaciones específicas.

¿Qué señales indican que se debe buscar atención de emergencia?

Se deben buscar emergencias médicas ante signos de deterioro rápido de la respiración, dificultad severa para tragar, dolor intenso que no cede, fiebre alta persistente o signos de irritabilidad extrema en un niño que impiden la ingesta de líquidos. Estos indicadores pueden señalar un bloqueo de la vía aérea o complicaciones graves que requieren intervención inmediata.

¿Qué papel desempeña la observación clínica y las pruebas de imagen?

La observación clínica combina con pruebas de imagen para confirmar la presencia y extensión del absceso, y para planificar la estrategia terapéutica adecuada. La radiografía y la tomografía computarizada permiten apreciar el tamaño del absceso y su relación con estructuras próximas, facilitando la decisión entre manejo conservador y drenaje quirúrgico.

¿Cuáles son las bacterias típicas involucradas?

Entre los microorganismos frecuentemente implicados se encuentran Streptococcus pyogenes, Staphylococcus aureus (incluido MRSA), y diversos anaerobios como Bacteroides, Fusobacterias, Peptostreococcus y otros como Porphyromonas, Prevotella, Veillonella y Haemophilus influenzae. La co-infección por varios de estos microorganismos es común, lo que justifica el uso de antibióticos de amplio espectro en la fase inicial de tratamiento.

En síntesis, el absceso retrowaríngeo es una condición grave que exige diagnóstico temprano y manejo adecuado para evitar complicaciones potencialmente mortales. El enfoque terapéutico combina antibióticos, posibles drenajes y soporte de la vía aérea, con un pronóstico favorable cuando se detecta y trata a tiempo. La vigilancia estrecha y la educación sobre la necesidad de buscar atención ante signos de alarma son componentes clave del manejo exitoso.

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Bibliografía

Autor

Autor Íñigo Aranda Íñigo Aranda Íñigo Aranda es un apasionado de la divulgación en salud y bienestar. Con experiencia investigando hábitos saludables y tendencias médicas, dedica su tiempo a compartir información clara y práctica.